Cubiertas de cal, revueltas con basura común, cartones y papeles, cientos de bolsas rojas con desechos infecciosos como órganos, sangre, ampollas, bisturís y jeringas usadas permanecen a la intemperie fuera del depósito de basura del hospital Teodoro Maldonado Carbo (IESS), a pocos metros de casas, parques y restaurantes.
“Es un martirio, todo el día apesta. No podemos dormir, ni comer en paz”, comenta Amada Moya, de 81 años, quien habita al frente del botadero.
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Juan Guevara, dirigente barrial, asegura que más de 200 familias son afectadas por los desechos y que los problemas se presentan desde 1998. Guevara muestra cartas, fechadas desde ese año, pidiendo una solución al hospital del IESS.
Iván Demarquet, jefe de Servicios Generales de la casa de salud, dice que la acumulación de desechos es responsabilidad de la empresa Gadere, contratada para su recolección, transporte y eliminación. “Gadere no se da abasto para recoger toda la basura”, justifica.
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Édgar Pinzón, gerente general de Gadere, defiende su gestión y asegura que su empresa no es la generadora del problema, sino la mala clasificación de la basura que realizan los empleados del hospital, aunque reconoció que están llegando al tope de su capacidad.
La planta de Gadere, manifestó Pinzón, está ubicada en Petrillo, en la vía a Daule, y cuenta con un incinerador. Su capacidad de almacenamiento temporal es de 280 toneladas; mientras que su capacidad de tratamiento de incineración es de 3,5 t al día.
El problema generó que los moradores del sector iniciaran un proceso en el Municipio de Guayaquil. Inspectores del Cabildo realizaron una revisión, el pasado 14 de septiembre. El informe confirmó las denuncias.
Según el documento, “los desechos hospitalarios se encontraban dispuestos en fundas plásticas rojas y en cartones, mezclados entre los desechos comunes”.
El 29 de octubre pasado, el hospital del IESS firmó un acta en la que se comprometió a retirar los desechos en quince días, y después de dos semanas presentar al Municipio un informe técnico sobre cómo los dispondrá.
Demarquet admitió que no cuenta con personal capacitado para clasificar los desechos, pero adelantó que para diciembre el hospital prevé contratar a 20 personas para esa labor.
Guevara se mostró complacido por la decisión, aunque la calificó como una solución parche, pues, según él, el botadero debe ser reubicado en una zona que no afecte a los residentes de los alrededores.
80% de basura es inofensiva
Pinzón asegura que el 80% de los desechos que generan los hospitales no es contaminante, pero la mala clasificación provoca que casi toda la basura se convierta en peligrosa. “Solo una gasa con sangre es suficiente para infectar una funda entera de basura común”.
El empresario asegura que el problema se repite en todas las casas de salud, aunque en unas menos que otras.
Por ejemplo, comenta Pinzón, Solca es uno de los hospitales que realiza una buena clasificación de los desechos y tiene pocos problemas.
Eduardo Verdesoto, director de Salud del Guayas, asegura que han dispuesto mecanismos para los hospitales del Estado y los privados. “Esterilizamos y desactivamos los desechos orgánicos tratándolos con cal, mientras que los cortopunzantes son almacenados en recipientes sólidos”, especificó.
Los hospitales de la Junta de Beneficencia de Guayaquil (JBG) cuentan con dos incineradores. En promedio, cada dos días queman 50 kilogramos de esta clase de basura.
Única empresa con licencia
Gadere es la única empresa en Guayaquil con licencia ambiental para el manejo de desechos peligrosos.
La empresa obtuvo su permiso en el 2003, pero no fue hasta el 2006 que empezó a operar. Hasta el 2008, detalla Pinzón, el 80% de la basura que recogía era industrial y solo el 20% correspondía a desechos generados por los hospitales.
En el 2009, estos desechos se incrementaron al 70%, después de que Vachagnon se negó a recoger basura común mezclada con desechos peligrosos.
El incremento de la generación de desechos alarma al Ministerio de Medio Ambiente.
María de Lourdes Maya, delegada por esa cartera para el tratamiento del tema, aseguró que organiza reuniones de trabajo con representantes de Gadere, el MSP y el Municipio de Guayaquil, para buscar una solución al problema.
Una de ellas la propone Gadere. Su Gerente General asegura que iniciarán la ampliación de su capacidad, de 3,5 toneladas a 11, con una inversión de 1’500.000 dólares. Sin embargo, Pinzón cree que esta fase de su planta estará operativa en el segundo semestre del 2011.
Maya busca una solución a corto plazo, por ello asegura que se mantienen conversaciones con cantones vecinos a Guayaquil, donde existan rellenos sanitarios con suficiente capacidad. Agrega que las conversaciones están avanzadas, pero prefiere la reserva.
Más datos: Otro hospital
Aumento de desechos
En el 2008, el hospital del Niño Francisco de Ycaza Bustamante generó 1.585 kilos de desechos infecciosos, mientras que solo desde enero hasta julio del presente año fueron 1.111 kilos.
Gratuidad y gripe AH1N1
Funcionarios de esa casa de salud justifican el aumento de los residuos por la gratuidad de los servicios hospitalarios y la emergencia por el brote de la gripe AH1N1.
Textuales: Disposición de desechos
Eduardo Verdesoto
Director de Salud Pública
“Guayas genera 10 t de desechos (hospitalarios) por semana. Se debe crear una ordenanza para regular su recolección”.
Édgar Pinzón
Gerente general de Gadere
“El problema de la mala disposición de la basura en los hospitales es provocada por la falta de la cultura del reciclaje”.