Cubiertas de cal, revueltas con basura común, cartones y papeles, cientos de bolsas rojas con desechos infecciosos como órganos, sangre, ampollas, bisturís y jeringas usadas  permanecen a la intemperie fuera del depósito  de basura del hospital Teodoro Maldonado Carbo (IESS), a pocos metros de casas, parques y restaurantes.