Líderes del movimiento Juventud Urbana, conformado, según aseguran, por más de 60 mil jóvenes en el país, identificados con las organizaciones Ñetas y Latin Kings, exigieron al Gobierno Nacional “respeto” y el cumplimiento de acuerdos y proyectos.
Johnny Arévalo, presidente del organismo, aseguró ayer que comenzaron a dialogar con representantes del régimen desde hace seis meses, pero hasta ahora no les ha cumplido. “Tuvimos acercamientos, pero solo ha quedado en conversaciones”, refirió.
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Entre los proyectos ofrecidos, detalló el dirigente, está un plan vial nacional en el que se preveía que los jóvenes de su agrupación pintarían las señales de tránsito en las calles.
Otro, señaló Arévalo, fue la legalización de su movimiento, cuyo trámite fue revocado. “No sabemos por qué”, agregó.
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Por ello, dijo, hace 15 días Juventud Urbana reactivó su fundación Reino de Vida, entidad creada en el 2008. “Nos pueden decir ‘no los vamos a ayudar, no les vamos a dar recursos’, porque siempre hay un pretexto, pero ya tenemos una fundación”, replicó.
Reunión en Ministerio
Hoy a partir de las 12:00, los líderes del movimiento se reunirán con delegados del Ministerio de Justicia y el de Inclusión Económica y Social (MIES), para conversar sobre los supuestos incumplimientos de proyectos.
Arévalo destacó que el único apoyo que han recibido hasta ahora ha provenido del Municipio de Guayaquil.
El Cabildo cedió en comodato un espacio en el mercado de la cdla. Coviem, en el sur, para destinarlo a la cerrajería que tienen y como sede del movimiento.
Además, dijo que recibieron dos computadoras y que se confirmó la donación de una camioneta. “Con el vehículo esperamos llegar a jóvenes en sectores alejados”, manifestó Arévalo.