Cuantificar las familias que se irán a Petrillo, a 30 minutos de Guayaquil, es cada vez más difícil. Ahora los damnificados por el derrumbe de casas en el estero Salado se multiplican y pugnar por una casa de cemento del  Ministerio de Desarrollo y Vivienda (Miduvi) es una opción que llama la atención.