Actualmente, dos templos cristianos funcionan en locales que antes eran cines pornográficos. Se trata de los antiguos cines Tauro (Av. Quito y Luque) y Guayas (Lizardo García, entre 10 de Agosto y Clemente Ballén), concurridos debido al abanico de películas para adultos que proyectaban, pero que son utilizados hoy por la iglesia evangélica Pare de sufrir y la pentecostal Dios es Amor.

Francisco Coello, cooperador de la iglesia Dios es Amor, la cual lleva tres años y medio trabajando en el sector, comenta que se alquiló el espacio del cine Guayas porque es parte del deber de los cristianos llegar a las almas y alejarlas del pecado.
“Donde sobreabunde el pecado, sobreabunde la gracia de Dios” (Romanos) es la frase que un fiel, como Coello, toma de la Biblia para sustentar su idea. Él también comenta que los moradores de la zona se sienten tranquilos y seguros con la llegada de la iglesia. Los encargados de la iglesia Pare de sufrir no comentaron sobre el tema. En el caso del cine Capitol, una vez fue cine porno, luego fue templo y actualmente volvió a proyectar películas para adultos.