Opinión internacional
Peter Schwaiger

El Día de Europa –aniversario de la Declaración de Schuman– es una maravillosa ocasión para celebrar cómo hemos superado las antiguas diferencias en Europa, dando forma a un futuro común. El 9 de mayo, 1950, Robert Schuman llamó a la unificación de Europa para hacer que la guerra ya no fuera posible en el continente y extender la paz y la prosperidad por todo el globo.

En todo el mundo, ya sea en Egipto o en Ucrania, las personas aspiran a tener lo que nosotros ya tenemos en la Unión Europea (UE): derechos y libertades personales, gobernanza democrática, Estado de Derecho y una vida digna.

Los recientes acontecimientos de Ucrania muestran que no podemos dar por sentado estos valores. En la Europa de hoy, vemos que la democracia es una obra en constante construcción; compartimos la responsabilidad de salvaguardarla y cultivarla. Y vamos a estar junto a los que salen a la calle a reclamarla.

Hemos creado un Servicio Europeo de Acción Exterior para garantizar que cuando hablemos con una voz, nuestra voz sea escuchada. Y cuando participamos, nuestros actos cambian las cosas. Todos los ciudadanos saben que, frente a los grandes problemas, como la fragilidad de los estados, las pandemias, la seguridad energética, el cambio climático y la migración, son más eficaces si actúan todos juntos.

En los últimos años hemos construido un servicio diplomático para el siglo XXI. A través de su labor, la UE se ha convertido en un actor realmente mundial, capaz de promover sus valores e intereses en todo el mundo. Hemos hecho de los derechos humanos el hilo conductor de la política exterior de la UE, colaborando en transiciones democráticas en todo el mundo y ayudando a minorías oprimidas, grupos sociales y organizaciones no gubernamentales a manifestar sus preocupaciones.

La UE también tiene una importante misión que desempeñar a la hora de reunir a socios de todo el mundo en pro de una paz y una estabilidad duraderas. La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton, dirige las conversaciones entre la E3/UE+3 (Alemania, Francia y el Reino Unido, así como EE. UU., China y Rusia) e Irán. Como resultado de las mismas, se logró un acuerdo provisional sobre el programa nuclear de Irán en el pasado mes de noviembre –un paso crucial para hacer de este mundo un lugar más seguro y protegido–.

Ante las crisis que azotan el mundo, la UE adopta un enfoque integral que combina todas las herramientas de que disponemos: diplomáticas, de desarrollo, militares y económicas, lo que nos permite abordar no solo los síntomas, sino también las causas de los problemas a que debemos hacer frente.

Tomemos como ejemplo el Cuerno de África, donde, gracias a una combinación de diálogo político con el gobierno de Somalia, nuestra misión naval Atalanta y ayuda, desarrollo específico y asistencia humanitaria, la piratería se ha reducido en un 95%. Hoy en día, los jóvenes que antes tripulaban barcos pirata van a la escuela y aprenden las competencias que les ayudarán a dirigir a su país hacia un futuro más próspero.

El año 2014 es un año especial para la UE. Se cumplen diez años del ingreso de diez nuevos miembros en nuestra Unión. La ampliación del 2004 fue un paso crucial en la superación de décadas de división en nuestro continente. Desde entonces, se han unido a nuestro club tres miembros más, prueba de la atracción que sigue ejerciendo el establecimiento de lazos más estrechos con la UE.

Este año también es especial para los ciudadanos europeos. Del 22 al 25 de mayo, los votantes irán a las urnas para emitir su voto en las elecciones del próximo Parlamento Europeo. Esto implica que los ciudadanos van a tener voz y voto en el establecimiento de las prioridades de la UE para los próximos cinco años.

Hace sesenta y cuatro años, Robert Schuman dio un paso decisivo hacia lo que hoy conocemos como la Unión Europea (UE). En la actualidad, Europa es una oportunidad para todos nosotros: para conmemorar los logros del pasado, pero también para mirar hacia adelante y estudiar cómo podemos conformar nuestro futuro europeo y promover la paz y la prosperidad dentro y fuera de Europa.

En todo el mundo, ya sea en Egipto o en Ucrania, las personas aspiran a tener lo que nosotros ya tenemos en la Unión Europea (UE): derechos y libertades personales, gobernanza democrática, Estado de Derecho y una vida digna.

* Delegación de la UE para Ecuador.