Banca de Ecuador tiene más liquidez, pero no logra dar créditos

María Luisa S. (nombre protegido) ha recibido al menos tres llamadas y varios mensajes de texto en los últimos meses de parte de asesores comerciales de la banca que le ofrecen créditos preaprobados. Ella ha preferido no aceptar porque piensa que no es un buen momento para endeudarse.

Un caso parecido es el de Juan O., quien dice que a más de llamadas por créditos preaprobados, le han ofrecido tarjetas de crédito. Él considera que no tiene una necesidad apremiante y por ello no ha aceptado.

Son ejemplos de cómo la banca desarrolla campañas para poder colocar créditos ante una situación de mayor liquidez, porque los depósitos han subido de manera importante.

Julio José Prado, presidente de la Asociación de Bancos Privados (Asobanca), explica que el saldo de depósitos ha tenido un crecimiento de $ 2.500 millones entre diciembre del 2015 y septiembre de este año.

Por ello, dice, se siente una mayor liquidez en la economía lo que calmó la preocupación que se generó a inicios del año cuando los depósitos cayeron en $ 3.500 millones.

Sin embargo, Prado señala que no se ve la misma recuperación en la colocación de crédito. Explica que la cartera bruta ha dejado de caer, pero aún se registran tasas negativas. El saldo de cartera a septiembre de este año está $ 1.500 millones más bajo que el del 2015.

¿Cómo subió la liquidez en la economía? Según el Gobierno, fue por los pagos a proveedores con base en endeudamiento interno (con el Banco Central) y externo (colocación de bonos a una tasa del 10,75%).

Para Prado, la pregunta que se debe hacer es si esta mayor liquidez es sostenible en el tiempo. Aunque agrega que fue importante que el Estado pague sus deudas para romper con el círculo de afectación a la capacidad de pago.

Pero explica que se debería procurar que haya una actividad productiva.

Según Walter Spurrier, director de Análisis Semanal, al momento la banca está líquida en exceso y la operación de los bancos privados ha caído porque no existe suficiente demanda de créditos.

“Las empresas consideran que no es un buen momento para endeudarse”, asegura.

Prado coincide en que la población cree que hay recesión y baja de empleo; y que se acerca un proceso electoral que genera incertidumbre y que no se anima a endeudarse.

Y aclara que no existe una “excesiva liquidez”, pero sí la intención de la banca de colocar más créditos y por ello promociona más sus servicios.

Prado explica que al no haber demanda de crédito, la rentabilidad bancaria ha caído. Esta se mide a través del ROE (Rentabilidad sobre Recursos), que estaba en 11% el año pasado y que ahora se halla en 6%. (I)

 

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