Ceniza llegó a 10 provincias; preocupación por cultivos

BAÑOS-PENIPE-CUENCA-PUYO
Con una rama, María Villafuerte trataba ayer de limpiar la ceniza que cubría su cultivo de fréjol en Juive Grande, en Baños, y su vecino Julio Palacios se lamentaba por la gran cantidad de material volcánico que ha caído desde el sábado tras la erupción del Tungurahua.

“Este es nuestro sustento (...) por eso queremos ver si salvamos algo”, decía Palacios mientras mostraba sus plantaciones de tomate de árbol derribadas por el peso de la ceniza. Temía que las 1.500 plantas se perdieran y con ello la “fuerte inversión económica” que hizo en ese cultivo. “Todo está bajo la ceniza, inclusive, pequeños arbustos se fueron al suelo”.

El Tungurahua, con 14 años en proceso eruptivo, se reactivó el 30 de enero y el 1 de febrero generó una explosión con gran cantidad de flujos piroclásticos (nube de ceniza volcánica ardiente) que bajó por sus laderas y que afecta ganado y cultivos; también produjo una columna de ceniza de unos 10 km que hasta ayer había llegado a 10 provincias. Se dispuso la movilización de pobladores y se mantiene la alerta naranja.

Fabián Valencia, director del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap) en Tungurahua, señaló que unas 3.000 ha de cultivos y 5.000 animales están afectados por la ceniza. Advirtió que aún se hacen valoraciones en otras zonas y que se extenderá la ayuda, según este resultado.

La gobernadora de Tungurahua, Lira Villalva, y el director del Magap el lunes entregaron melaza, balanceado y ensilaje en las comunidades Juive Grande; El Santuario, Sabañag y El Guanto, del cantón Quero; y en Pillate, Pelileo.

Gonzalo Paz, vigía de Juive Grande, informó que 50 cabezas de ganado siguen en la parte alta de la comunidad, pero lejos del sitio donde rodaron flujos piroclásticos que serían la causa de la muerte de tres de estos animales y que dejaron con quemaduras a tres vacas que ya se recuperan. En tanto, en Baños las actividades turísticas se desarrollan con normalidad.

En Chimborazo, los cantones más afectados por la ceniza, que cayó hasta el lunes, son Guano y Penipe. Allí, el Magap ha entregado heno para alimentar el ganado y melaza para que se les realice un lavado de sus intestinos y así evitar que enfermen. Respecto de los cultivos, hay cerca de 2.083 ha afectadas.

Mientras, en Azuay, el gobernador Humberto Cordero solicitó que se reanudaran todas las actividades suspendidas y anunció que ayer se derogó la alerta amarilla surgida en Cuenca por la contaminación del ambiente, debido a una nube de ceniza del Tungurahua,

En Pastaza, el COE está listo para activar los planes de contingencia en caso de un aumento de la actividad del volcán.

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