<strong>Por: Marlen Bernal Muñoz</strong>Pese a los convenios celebrados al interior del comité consultivo de la soya en el mes de septiembre, para que los industriales absorban el total de la cosecha, estos no se han cumplido según los productores.La preocupación percibida en Giovanni Lara, agricultor de Ventanas, evidencia el problema. “Hace más de un mes que entregué 3.000 quintales de soya y no me han pagado. Debo 5.000 dólares a la gente que trabaja conmigo, debo una máquina que compré para la cosecha y no he podido pagar y me la van a quitar”, indica.Para él, este es el peor año, el año pasado a los 8 días ya tenía el dinero y deudas canceladas.Wilmar García, presidente de la Corporación de Soyeros, dice que la situación es crítica. El gremio hizo un convenio con Interagro para almacenar la cosecha, donde tienen 4.000 toneladas esperando comprador, sin respuesta del Gobierno ni de los industriales, por lo que no pueden pagar a los soyeros.Jaime Camacho, gerente de Interagro, argumenta que al no haber comprador no pueden pagar a los agricultores que han almacenado el grano. “No podemos solucionar el problema. Debemos 3 millones de dólares a los agricultores y solo se podrán pagar cuando se venda. Tampoco tenemos más capacidad de almacenamiento para recibir más”, destaca.José Ponce, gerente de compras de Industrias Ales, la mayor compradora de soya para transformarla en pasta y vender a los industriales, aduce que ellos solo adquieren el grano de acuerdo con las cantidades que la industria necesita. “En la actualidad, la industria no está comprando la suficiente pasta según los acuerdos; nosotros estamos absorbiendo muy rápido la cosecha, pero sin el retiro y pago de la pasta no podremos pagar al productor”, explica.En su concepto, esta lentitud en la absorción de la pasta se debe al exceso de importación de pasta de soya en el momento que va a salir la cosecha. Destaca que tienen compradas 10.700 toneladas de grano y los industriales solo han retirado 990 tonelada de pasta, cuando el compromiso es de 600 semanales. “Deberíamos tener un mínimo de 2.400 toneladas retiradas porque se inició la compra a fines de septiembre”.Carol Chejab, subsecretaria de Comercialización del Ministerio de Agricultura, expresa que según cifras del ministerio hasta el 5 de octubre hay registradas compras por 22.000 toneladas de grano, que representa el 45% de la producción.Destaca que uno de los problemas es la falta de liquidez de la industria para responder con los pagos oportunos, tanto a agricultores como a extractores. Advierte que si la industria no cumple sus compromisos, el ministerio no procederá a acceder en el momento que lo necesite a las importaciones de pasta con 0% de arancel. Anuncia que la UNA, almacenera del Estado, inició las compras de soya en Babahoyo y que luego de solventar una serie de problemas se pagará de contado al pequeño productor.Según Chejab, el problema se acentuó porque la cosecha de este verano se adelantó y se cruzó con la de maíz.<strong>55</strong><br /> Mil toneladas de soya calcula Magap para esta cosecha.