Menor Yolet Guale fue intervenida en Quito

Los padres de Yolet, Carlos Guale y Tatiana Tenorio, están contentos porque su hija se encuentra en buenas condiciones luego de la operación que se le hizo el martes pasado en el hospital Metropolitano de Quito.

La menor, que cumplió ayer tres meses de nacida, es una de las cinco infantes, que según un informe del Ministerio de Salud Pública (MSP), se infectó con la bacteria serratia mientras permanecía en el área de cuidados intensivos de Neonatología del hospital de niños Francisco de Ycaza Bustamante, en Guayaquil, donde fallecieron once neonatos, entre febrero y marzo pasado. Por eso la Fiscalía del Guayas inició una investigación. El informe se prevé entregarlo en una semana.

Según Guale y Tenorio, su hija fue operada por los cirujanos pediatras Carlos Vicuña y Michele Ugazzi.

“Le cerraron la ileostomía (orificio de salida artificial), le unieron los dos intestinos, el delgado con el grueso”, expresó el progenitor, quien agregó que los médicos esperan que se cicatrice la herida.

Guale señaló que la cirugía se la realizó una vez que los especialistas se dieron cuenta de que el tejido del intestino delgado se encontraba en buen estado.

Ugazzi, a quien el hospital Metropolitano de Quito pidió una interconsulta para la menor Guale, la noche del lunes pasado, explicó cómo un menor llega al síndrome de intestino corto, patología de la niña.

Ugazzi indicó que hay dos clases de intestinos, el delgado y el grueso. El primero absorbe los alimentos como proteínas, carbohidratos o grasas, posteriormente esto pasa al intestino grueso que sirve para facilitar la deposición de la menor.

Para Ugazzi la niña tuvo un vólvulo (obstrucción) intestinal, que es cuando el intestino delgado se tuerce en su propio eje y al enredarse se produce una ausencia de llegada de sangre y se genera una necrosis (muerte) del tejido intestinal.

Agregó que es muy probable que la menor tuviera una mala rotación del intestino delgado. “Normalmente el intestino cuando es embrión va girando hasta ponerse en una posición normal, cuando este giro no se completa se tiene una patología que se llama mala rotación intestinal, esta es una de las causas que lleva al vólvulo intestinal, esta es una malformación congénita, es decir que nació con ella”, explicó el médico.

El especialista expresó, además, que muchas personas tienen mala rotación en el intestino, pero nunca se volvulan.

“A esta niña se le hizo recesión masiva de intestino delgado porque estaba necrosado, pero además de eso como estaba la cavidad infectada en vez de unirlo con el intestino que sobraba hicieron una ileostomía, que es abocar a la parte terminal del intestino al abdomen, es decir, se creó un ano temporal”, dijo Ugazzi.

Este es un recurso temporal que se utiliza cuando las condiciones generales del paciente no son las mejores, pero una vez que esté estable se le puede hacer la restitución haciendo la unión del intestino que está cerrado con el que está saliendo hacia la piel.

Como la menor se infectó no se hizo esta operación, sino la unión al abdomen en el hospital Metropolitano de Quito.

“El intestino termina en la piel, por ahí evacúa todos sus alimentos. Hasta que no esté bien no le podemos unir con el intestino grueso que es el que está por dentro cerrado”.

Esta fue la operación que se le practicó el martes pasado.

El pediatra Ernesto Quiñónez señaló que Guale se alimentará por vía parenteral por seis meses o hasta un año.

Ugazzi indicó que es una menor que con el tamaño del intestino (55 centímetros, lo normal es más de metro y medio) es probable que tenga problemas a largo plazo, habrá que hacerle varios tipos de procedimientos quirúrgicos. “En algunos niños termina en trasplante intestinal”, dijo él.

El cirujano explicó por qué es tan importante el tamaño del intestino delgado, pues como sirve para absorber todos los nutrientes, si no tiene el tamaño correcto para asimilarlos, no se nutrirá de estos adecuadamente porque va a faltar un espacio de intestino.

La menor ha subido un kilo en las dos últimas semanas en el hospital Metropolitano, donde llegó desnutrida, su peso actual es de tres kilos. “Eso quiere decir que la niña está saliendo de su infección y ya puede asimilar los proteínas”, indicó Ugazzi.

Colaboración

Quienes deseen ayudar a la menor Guale, pueden hacer sus donaciones en la cuenta de ahorros Nº 5869849400 del Banco Pichincha a nombre de la madre de la infante, Tatiana Tenorio.

Hospedaje

Ambos padres permanecen hospedados en el norte de Quito, cerca del hospital Metropolitano.