Los 72 migrantes indocumentados asesinados por paramilitares del cartel de drogas mexicano Los Zetas fueron fusilados con ráfagas de armas de alto calibre y luego recibieron un tiro de gracia en la cabeza, relató ayer al diario mexicano El Universal, el ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla, único sobreviviente de la masacre.

















