- MAR. 09, 2010 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
El fundador de los Boy Scouts, lord Baden-Powell, mantuvo contactos con representantes de Adolf Hitler dos años antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial para hablar de una posible alianza entre su organización y las juventudes hitlerianas.
Según la prensa británica, documentos desclasificados por el MI5, la agencia de contraespionaje del Reino Unido, indican que los encuentros entre Baden-Powell y el embajador alemán en Londres, Joachim von Ribberntrop, provocaron alarma entre las autoridades.
Los documentos secretos demuestran que Baden-Powell profesaba abiertamente su admiración hacia la ideología nazi y su movimiento juvenil, como dejó constancia en una nota interna redactada después de una visita en 1937 del alto dirigente Hartmann Lauterbacher.
En otra ocasión, después de cenar con el embajador Von Ribberntrop –considerado el arquitecto de la política exterior de Hitler– reflejó en una misiva su intención de acercar a ambas organizaciones como vía para “mantener la paz entre las dos naciones”.
Baden-Powell, quien consideraba al libro Mein kampf, de Hitler como “maravilloso”, confirmó luego que el diplomático lo había invitado a viajar a Berlín para reunirse con el propio Fuhrer, aunque los informes del MI5 revelan que el fundador de los Boy Scouts fue, en realidad, una víctima del doble juego de los alemanes, pues mientras en público Von Ribberntrop hablaba con entusiasmo de la gran alianza británico-alemana, en privado ya advertía a Hitler de que la guerra con Londres era inevitable.
Incluso Baden Powell habría sido invitado a reunirse con Adolf Hitler para tejer relaciones entre su organización y las Juventudes hitlerianas, pero según informa el MI5, “no hay ninguna prueba de que se reuniera con Hitler”.