Mayor control para semilla de banano

En fase tres, pasados nueve meses en el laboratorio de meristemas (multiplicación de plantas idénticas a partir de un tejido), las plantitas certificadas de banano Williams llegan de  Costa Rica y se colocan en el invernadero hasta que alcancen el tamaño y desarrollo ideal para llevarlas al sitio final.

Juan Álvaro Trujillo, gerente de la firma Fenec, asegura que las plantas tienen buena base genética, libre de patógenos.

“Aquí es muy dado a coger material de una plantación y dárselo a otro, multiplicarlo por cebollín, cepa o hijuelos, sin medir el riesgo sanitario por el bajo costo”, indica.

De una planta se sacan entre tres y cinco cebollines, por lo que se necesitan muchas, y de ahí seguro hasta las malas, expresa.

“Agrocalidad (antes SESA) nos examina el vivero porque se trata de un material foráneo, para verificar su sanidad y calidad. Pero no hay regulación interna para el traspaso de material de una finca a otra”, comenta.

La semilla importada proviene de una sola planta, libre de patógenos como bacterias, virus o picudo. 

El empresario agrícola dice que generalmente cuando un bananero quiere sembrar o renovar, toma el material de su misma plantación o compra, lo cual no le representa mayores garantías sanitarias.

“Agrocalidad examina todo material foráneo, pero este mismo control no se extiende al material obtenido internamente por laboratorios ni viveros que propagan cebollines”, manifiesta.

El material certificado lo caracteriza un tallo grueso, listo para trasplantar a los ocho meses de edad, cuando mide de 25 a 30 centímetros desde la base hasta la última hoja, con cinco hojas funcionales bien abiertas, vigoroso desarrollo radicular y una homogeneidad que facilitará los controles de la sigatoka negra, porque a todas llegará el fungicida no así cuando hay altas y bajas.

“No entiendo por qué si el bananero va a recoger en dos años unas mil cajas más por hectárea con plantas certificadas no usa esta tecnología, que hoy en día es el único rubro que ha bajado en banano”, agrega.

Hace diez años, una planta meristemática de banano costaba $ 1,20 y en el presente la venden en  $ 0,85, sostiene.

El origen de las plantas se remonta a 25 años de selección en plantaciones de Costa Rica, garantiza más productividad, uniformidad, pero es más exigente en nutrición completa y dirigida al suelo y a las hojas.