Las largas filas en las urnas, una cifra récord de votantes que han
depositado su voto de forma adelantada y el temor a fallos en las máquinas de
votación dominan hoy el panorama electoral en EE.UU. en víspera de las
presidenciales del martes.
Según datos preliminares, entre 23 y 27 millones de personas han votado de
manera adelantada en una treintena de estados, una medida que permitirá atenuar
las largas colas que se anticipan en los comicios generales de mañana en todo el
país.
Solo en Florida, uno de los estados clave en esta contienda, se calcula que
más de cuatro millones de votos fueron emitidos en persona o por correo.
En algunos sitios, la participación en los centros de votación fue tal que
las autoridades informaron de esperas de hasta seis horas como ocurrió, por
ejemplo, en Columbus (Ohio) y en algunos recintos en el condado de Miami-Dade,
en Florida.
De los seis millones de votantes que ya han depositado su papeleta y de los
que se conoce su filiación, el 57,8 de los votos fue para los demócratas y el
42,2 por ciento de los republicanos.
Aunque las autoridades electorales advierten que estas cifras son
preliminares, la campaña del candidato republicano, John McCain, ha reconocido
que la movilización de los votantes en estados con "voto adelantado" ha sido un
punto fuerte de los demócratas.
Pese al entusiasmo y la participación sin precedente de los votantes en este
ciclo electoral, persiste la preocupación de que mañana surjan problemas con las
máquinas de votación, como ya ocurrió, aunque de forma aislada, en estados como
Virginia Occidental y Tennessee.
Seis años después de la mayor reforma en el sistema de votación del país,
suscitada por el fiasco electoral en Florida en 2000, los expertos vaticinan,
sobre todo, una escasez de máquinas o de papeletas impresas en varios estados
clave en la contienda.
De hecho, varios grupos cívicos han entablado demandas contra las autoridades
estatales en Pensilvania y Virginia, argumentando que éstas no han realizado
suficientes preparativos ante la posibilidad de una participación masiva en las
urnas.
En Estados Unidos, cada estado decide su método de votación.
Diversidad de métodos
Cerca de la mitad de los votantes usará un sistema de lectura óptica de las
papeletas, una tercera parte utilizará pantallas electrónicas, y el resto
sistemas mecánicos, pero cada método tiene sus propios retos, según
expertos.
Las empresas ES&S, Hart InterCivic, Premier/Diebold, y Sequoia Voting
Systems son las principales proveedoras de las máquinas electrónicas, y han sido
objeto de críticas por la fiabilidad de las mismas.
En algunos de los estados con votación temprana, por ejemplo, ha habido
quejas de problemas en las pantallas electrónicas y con los escáneres ópticos,
aumentando la confusión y frustración de los votantes.
Para evitar problemas, centenares de abogados de ambas campañas
presidenciales han sido desplazados a diversos puntos del país para vigilar de
cerca el proceso electoral.
Además, varios medios de comunicación, entidades estatales y grupos cívicos
han establecido líneas telefónicas para que los votantes puedan reportar
problemas o denunciar irregularidades en los centros de votación.
Las encuestas nacionales señalan que el candidato demócrata, Barack Obama,
aventaja a su rival republicano, John McCain, por siete puntos porcentuales.
Según la cadena CNN, que ha hecho un promedio de las encuestas nacionales,
solo el cinco por ciento de los votantes se manifiestan aún "indeciso".