Lunes 21 de mayo del 2007 Vida

Cirugías combinadas

La oferta y demanda aumenta en Guayaquil

Favoritas.  Una lipoescultura más el implante de mamas o glúteos es la cirugía combinada con mayor demanda.  
 
En menos de cinco horas, Rosario Viteri, de  33 años,  se sometió a cuatro cirugías para mejorar su figura. Luego de una lipoescultura, un aumento de glúteos, una miniabdominoplastia y una proyección de mentón, los defectos que la  atormentaron toda su vida desaparecieron.  

Como ella, decenas de mujeres optan actualmente por los conocidos  ‘combos’ en cirugías plásticas, con el fin de obtener cambios notables a precios módicos y a través de una sola intervención, según indican cirujanos plásticos consultados. Los especialistas las llaman cirugías combinadas o compuestas.

En el consultorio de Roberto Bitar, cerca del 90% de sus pacientes se hacen de dos a cuatro cirugías por cada intervención.  Según Bitar, la combinación quirúrgica de más demanda entre sus clientes es la lipoescultura más el implante de las mamas o  los glúteos.

En esto  coinciden   otros  profesionales consultados como Gustavo Vehr, cirujano de la clínica San Francisco. El especialista añade que estas cirugías suelen ser combinadas con un procedimiento facial como la rinoplastia y la bioplastia, especialmente en mujeres mayores de 35 años.

Vehr atribuye el repunte en la demanda de los ‘combos’ a la presencia cada vez mayor de  programas de televisión locales y extranjeros que venden cambios extremos. “Cada vez aumenta la búsqueda de verse bien,  a veces por presión social”, señala.

Lo más atrayente de este tipo de servicio es que abaratan costos, según el cirujano Fernando Quintana. Esta reducción de precios puede alcanzar el 30 % del valor de la operación individual.  Él  afirma que el incremento de estas operaciones ha sido exponencial en los últimos cinco años. “Si antes se operaban diez personas, ahora se operan 50”, puntualiza.

Quintana expresa que el ahorro del tiempo es también una de las causas por las que las personas prefieren una cirugía combinada. “Los pacientes quieren aprovechar el tiempo quirúrgico para hacerse todas las operaciones posibles en un solo proceso”, refiere.

 Pero ¿qué debe tomar en cuenta una paciente a la hora de someterse a una cirugía combinada? Quintana aconseja  poner en la balanza el sacrificio que representa someterse a varias operaciones un mismo día. “Debe pensar en el riesgo quirúrgico y el sufrimiento pos-operatorio”, advierte.

La nutricionista Miriam Lindao opina que las cirugías plásticas podrían ser evitadas con una dieta correcta y ejercicio. “La abdominoplastia, por ejemplo, puede servir para quitar el  tejido sobrante a una persona que ha pesado más de 200 libras y se ha sometido a una cirugía bariátrica”, reconoce.

No obstante, advierte, la lipoescultura puede llegar a ser una solución momentánea que solo podrá mantenerse siguiendo una rutina de ejercicio. “Aunque se haga una lipoescultura, igual debe corregir la alimentación o la grasa crecerá en otro lado”, asevera Lindao.

Los riesgos
Carlos Márquez, presidente de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética (Secpre), manifiesta que no es aconsejable someter a un paciente a una operación combinada que dure más de seis horas. “No es saludable, ya que se pierde mucha sangre y líquidos, hay un desbalance que puede complicarse. No hay para qué someter a este proceso a un paciente sano”, sostiene.

Quintana coincide en que no deben hacerse múltiples operaciones en una sola intervención. “Yo no creo mucho ni me gustan los cambios extremos.
Hay muchos traumas quirúrgicos, la convalecencia es muylenta”, sostiene.

Por ejemplo, continúa  Quintana, una liposucción en la cintura, espalda baja e implantes mamarios puede ser factible. Sin embargo, juntar cirugías grandes como una abdominoplastia, reducción mamaria y liposucción no es seguro.

Márquez afirma que el pos-operatorio de una cirugía exagerada, como define a las que   combinan múltiples procesos, suele ser más traumático. “Luego no se puede ni mover. La cirugía estética se debe realizar buscando la complacencia del paciente y su bienestar”, dice.

Aunque el médico tiene menor ganancia en una operación combinada que en una individual, muchos la prefieren para asegurar al paciente o simplemente para lograr cambios más notorios que garanticen la publicidad  de su trabajo.

Chequeo previo para descartar complicaciones
Para poder someterse a una cirugía combinada es importante tomar en cuenta el estado metabólico y nutricional del paciente, recomienda  Gustavo Vehr, cirujano plástico de la clínica San Francisco.

“Es importante saber si el paciente es diabético, hipertenso o fumador”, este último seguramente tendrá un proceso de cicatrización muy lento, advierte Vehr.

El especialista asegura que también debe observarse la edad de la persona, ya que las más jóvenes se recuperan más rápido; sin embargo, reconoce que eso es relativo, porque todo depende del estado físico del paciente.

El aspecto psicológico también influye, afirma Vehr. “Un paciente que exige ideales de belleza muy altos a veces es muy difícil de complacer”.

Para descartar problemas de salud, los cirujanos exigen al paciente una  evaluación pre-operatoria y con base en ello deciden qué cirugía se puede y se debe hacer, asevera el cirujano Fernando Quintana.

El especialista indica que no deberían someterse a cirugías combinadas las personas con sobrepeso, sensibles al dolor o de edad avanzada. “El cirujano  podría vender una ilusión y comprar un problema”, dice.

Rosario Viteri
“Toda la vida fui cuadrada y sin cintura,  pero no volvería al quirófano por el dolor posterior, aunque estoy feliz con el cambio”.

Nancy
“Me hice nariz, mentón y glúteos, después de una semana regresé a mis labores. Ahora me siento mejor conmigo misma”.

 


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