Dejo ir pensamientos restrictivos acerca de mi condición física o mi edad y proclamo mi libertad de cualquier idea o comportamiento limitativo. Asumo la responsabilidad de tomar decisiones saludables y elijo el estilo de vida que deseo disfrutar. Por medio de la buena alimentación, el ejercicio y una rutina de descanso, disfruto de energía y entusiasmo.
¡Soy sano, libre y estoy en forma! Cada célula de mi cuerpo vivirá con salud. Estoy listo para celebrar un nuevo yo. Soy una expresión de salud divina.
“Entonces nacerá tu luz como el alba y tu sanidad se dejará ver enseguida”.
–Isaías 58:8

















