Martes 16 de noviembre del 2004 Educativas

Conciencia ecológica en el plantel J.D. Santistevan

Profesores, personal administrativo y alumnos del establecimiento crean planes para reciclar la basura y ahorrar agua.

Las clases en la unidad educativa José Domingo Santistevan a menudo se tiñen de verde. Los 1.067 alumnos, junto con profesores y personal administrativo de la institución, trabajan a diario para conservar el medio ambiente.

Para este objetivo se unen en tareas de reciclaje y siembra e impiden que se desperdicie el agua o la energía eléctrica.

El J.D. Santistevan  es una de las once  instituciones que forman parte del proyecto Producción Más Limpia, que ejecuta la fundación Ecuaciencias, desde inicios del actual año lectivo.

“El proyecto concluye en el 2005, pero creemos importante mantener la política de conservación del ecosistema durante los próximos años”, asegura Rommel Flores, rector del establecimiento.  

En las diferentes asignaturas que se imparten en el plantel, los docentes se encargan de que prevalezca un mensaje favorable sobre la conservación ambiental.

“En  ocasiones les pongo de tarea redactar ideas sobre cómo preservar la naturaleza”, manifiesta Iris Betty, maestra de Lenguaje y Comunicación.

Cuando falta poco tiempo para concluir el año, los estudiantes muestran su preferencia por determinadas actividades ecológicas.

Kevin Peña, de cuarto curso informática, indica que lo que más le agrada es trabajar en el silo  (depósito subterráneo) donde se ubican desechos orgánicos y se reforesta. Expresa que  ha aprendido que la basura no se debe botar en la vía pública. “Antes lanzaba los desperdicios en las calles, no sabía que eso nos contaminaba”, dice.

Clasificación de desechos

Nataly Guerra, de tercer año, expresa estar complacida con la tarea que se le asignó desde el principio del año. Ella se encarga de vigilar que en los baños no se desperdicie el agua y que no haya papeles en el piso de las aulas. “Todo se debe ahorrar porque  no sabemos si algún día nos hará falta”, manifiesta.

Los desperdicios tienen su lugar específico para depositarlos según su origen (orgánicos e inorgánicos). En el patio del plantel  hay tachos con letreros que indican cuáles deben ir en cada uno de ellos.

En los recreos los estudiantes supervisan  que los restos de comida, plásticos, se depositen en el recipiente que corresponde.

Amado Chonillo, de sexto grado,  es uno de ellos. “Lo hacemos para ordenar la basura  y poder reciclar”, dice.

Sonia Moncayo, administradora del bar, entrega los residuos de alimentos  para que se utilicen como  abono.
 
AMBIENTALES

Equipo
Un equipo formado por 21 estudiantes, 9 profesores, 2 administradores, 3 choferes, un miembro de seguridad y otro del área de mantenimiento actúa en la medición y evaluación de logros, cualitativos y cuantitativos, del proyecto Producción Más Limpia.

Incentivo
Según Rommel Flores, rector de la unidad educativa, para motivar a los estudiantes, durante el año se han efectuado competencias consistentes en que el curso que produce menor cantidad de desechos obtiene un reconocimiento.

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