¿Entonces, presidente Moreno?

Jueves, 14 de Septiembre, 2017 - 00h00
14 Sep 2017

Hace pocos días regresé de Ecuador; visité a mi familia y amigos. Durante dos semanas nos pusimos al día de nuestras vidas, pero en cada reunión había una pregunta infaltable que me hacían: ¿Qué piensas de Lenín, crees que su distanciamiento de Correa es un show? ¿Y Jorge Glas terminará en la cárcel? Eran un combo de preguntas hechas en una sola.

Pasé bastante tiempo ‘dialogando’ alrededor de esas preguntas. De hecho, el día que llegué a Guayaquil salí con mis padres a hacer diligencias. Tomamos un taxi. Sin darnos cuenta empezamos a hablar de Glas y las pruebas en su contra. Todos opinábamos, menos el taxista, así que le pregunté: Y usted, ¿qué piensa, señor? Contestó sin titubear: “Yo creo en la inocencia de Glas. Los audios de Odebrecht no son pruebas”. Nos dejó fríos a todos. El taxista prosiguió: “El gobierno de Rafael fue bueno y gracias a eso mi hijo está en la Universidad.

Nosotros le recordamos los casos de corrupción, la manipulación de la justicia y todo lo que se ha probado de sobra del exgobierno del loco del ático. Nos escuchó, pero no opinó más. Llegamos a nuestro destino. Nos despedimos y nos bajamos del carro. Mi familia y yo comentamos cómo aún algunos creen en estos personajes de la “corrupción ciudadana”. Aunque solo otra vez me topé con alguien que defendió a Glas (porque todas las demás oportunidades coincidí solo con gente que lo condenaba enérgicamente), tristemente descubrí que aún sigue mal sembrada en nuestro país esa mala hierba del “roba, pero hace obras”. El peruano Rolando Arellano, especialista en marketing, opina que cuando cambiemos a “me roba, pero hace obras”, entenderemos lo que es el bien común, que ese robo no está lejano a nuestros bolsillos y dejaremos, por fin, de tolerar la corrupción.

Pero, volviendo al tema de Lenín y su gobierno, otra opinión de la que me percaté es que aunque los ecuatorianos no están encantados del todo con él como presidente, ni con que algunos excorreístas sean parte de su gobierno, ni con algunas contradicciones entre las cosas que dice y hace… la gente quiere darle un chance. Me sorprendió realmente la gran cantidad de personas de distintos estratos con las que interactué que está dispuesta a darle un poco más de tiempo a Lenín para ver los resultados de su diálogo, establecer si realmente realiza cambios y si castiga la corrupción.

Y sepa, licenciado, que tanteando la situación en Nueva York, por acá las cosas no están tan diferentes a Ecuador. La ODEM (Organización multipartidista de Ecuatorianos en El Mundo) ha estado dialogando sobre cómo recibirlo a usted cuando nos visite este próximo 17 de septiembre. No será igual a cuando venía Rafael, no habrá diferentes partidos políticos protestando contra su gobierno. Esta vez, licenciado, quienes protestarán contra usted serán los correístas, los de Alianza PAIS. ¿Quién lo hubiera pensado? La ODEM, por otro lado, espera poder dialogar con usted sobre tres cosas puntuales: consulta popular, castigo a la corrupción y cambio definitivo de la cuestionada cónsul en Nueva York,

Entonces, presidente Lenín Moreno, la gente está esperando… los ecuatorianos seguimos esperando. ¡El momento de actuar es ahora! ¡Actúe ya, y no defraude! (O)

¿Entonces, presidente Moreno?
Hace pocos días regresé de Ecuador; visité a mi familia y amigos. Durante dos semanas nos pusimos al día de nuestras vidas, pero en cada reunión había una pregunta infaltable que me hacían: ¿Qué piensas de Lenín, crees que su distanciamiento de Correa es un show? ¿Y Jorge Glas terminará en la cárcel? Eran un combo de preguntas hechas en una sola.
2017-09-14T00:00:12-05:00
El Universo

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