La relación médico-paciente

Lunes, 19 de Junio, 2017 - 00h00
19 Jun 2017

Asclepio, el dios griego de la medicina, aconsejó: Si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que te sonría porque ya no padece o con la paz de un moribundo en quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre y penetrar en todo lo trágico de su destino, ¡hazte médico, hijo mío!

A lo largo del tiempo existieron cuatro modelos de relación médico-paciente, el primero fue el Paternalista o Hipocrático, donde el médico tomaba las decisiones por el paciente, seleccionaba el mejor cuidado y tratamiento de acuerdo a sus conocimientos acogiéndose al principio de beneficencia, pero anulando la autonomía del paciente en sus aspectos personales, estando este agradecido por la decisión tomada por el médico, incluso si no estuviera de acuerdo con ella. El segundo modelo es el Tecnológico o Consumidor, está sujeto a disputas sobre su cumplimiento. Es una situación de contrato legal en la que el paciente puede demandar al médico al interpretar que este no está siguiendo el contrato. Cuando no hay confianza, la relación médico-paciente queda circunscrita al campo de lo jurídico: cumplir un contrato y protegerse de conflictos legales, dejando a un lado la relación de persona a persona. El tercero es el Comercial, el médico es un agente comercial, el paciente es un consumista, tiene la absoluta autonomía a la hora de tomar decisiones sobre su tratamiento o intervención. Es un servicio que debe ser pagado en el mercado en términos del consumidor sobre el tratamiento a seguir, sus costos, beneficios y riesgos. Y el último modelo es el de Alianza, consiste en la confianza que el paciente deposita en el médico que actúa como consejero, el paciente es el que toma la decisión. Se evalúa la autonomía del paciente como un sujeto en proceso de conocerse a sí mismo y capaz de tomar decisiones médicas compartidas.

Existen diferentes tipos de médicos: el agresivo, cuyo temperamento es irritable; el inseguro, que duda de sus decisiones; el frustrado, que trabaja a disgusto porque cree que debe de desempeñar un mejor trabajo por su jerarquía; el pesimista, porque expresa desánimo y desesperanza antes de conocer el diagnóstico de sus pacientes; el optimista, que todo lo ve sencillo, fácil y sin riesgo. En tanto, los tipos de pacientes son: el angustiado, por su tipo de enfermedad y repercusión hacia su familia; el sugestionable, que siente temor al enfermarse y consulta a cada rato a su médico; el hipocondriaco, accede a todo tipo de consultas porque refiere todo tipo de molestias y sintomatología diversas, a pesar de los resultados siempre accede a otro tipo de estudios pensando que tiene un problema de salud; el hostil, quien muestra enojo en la consulta y acude solo por insistencia de sus familiares; y, por último, el paciente ideal, quien mantiene confianza y respeto con su médico y coopera con todas la indicaciones afrontándolas con responsabilidad como paciente.

La relación médico-paciente debe de ser deliberativa, en la que se emplee más tiempo en dialogar sobre los valores y principios en beneficio de los pacientes. (O)

La relación médico-paciente
Asclepio, el dios griego de la medicina, aconsejó: Si te juzgas bien pagado con la dicha de una madre, con una cara que te sonría porque ya no padece o con la paz de un moribundo en quien ocultas la llegada de la muerte; si ansías conocer al hombre y penetrar en todo lo trágico de su destino, ¡hazte médico, hijo mío!
2017-06-19T00:00:10-05:00
El Universo

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