Fue el segundo escolta del pabellón nacional de su plantel, con una calificación de 9,59 sobre 10. Fue también el mejor alumno de su clase y en su carrera colegial, dice, recibió varios reconocimientos por su destacada trayectoria académica. Él, Necker, quiere seguir Derecho, pero aún espera por un cupo en la Universidad de Guayaquil. Y conforme pasan las horas, sostiene, va perdiendo las ilusiones de acceder a la educación pública gratuita.