Ciudades manabitas tendrán obras que, sin el terremoto, eran anhelos

Martes, 11 de Abril, 2017 - 00h07
11 Abr 2017
Bahía de Caráquez -

Resanando, reconstruyendo o volviendo a edificar. Así están casas, edificios, hoteles, vías, mercados, terminales, hospitales, colegios, negocios, iglesias, malecones y otros bienes públicos y privados afectados por el terremoto del 16 de abril de 2016. Y resanando también dicen estar los corazones de quienes perdieron todo o una parte de lo que llaman sus tesoros: familiares, vecinos y amigos, además de bienes materiales.

A un año de la tragedia, sus habitantes no pueden olvidar los desesperantes momentos en que –adicionalmente a las muertes y pérdidas materiales– colapsaron servicios básicos: agua potable, alcantarillado, energía eléctrica, vialidad.

Con diversas maquinarias, obreros abren calles y colocan tuberías, mientras que otros asfaltan, ponen hormigón o edifican mercados, parques y otras obras, consideradas vitales por sus representantes. Es la escena que se ve en los cantones Pedernales, Jama, Sucre (con su cabecera cantonal Bahía de Caráquez), Rocafuerte, Portoviejo, Tosagua, Bolívar (Calceta), Chone y Manta, zonas manabitas afectadas por el sismo.

Aquí, habitantes y autoridades cuentan que tras el terremoto, el Gobierno Nacional, por medio de distintas entidades como la Secretaría Técnica del Comité de Reconstrucción, ha podido financiar obras que antes no hubiesen sido factibles, en primera instancia, porque superaban los presupuestos de los gobiernos locales y porque estos no tenían capacidad de endeudamiento para trabajos de montos económicos elevados, como dotación de agua potable, alcantarillado sanitario, pluvial y otros.

“Antes del terremoto, el Municipio de Pedernales no ha tenido capacidad de endeudamiento como tal (...). Cuando se da el terremoto, el presidente (Rafael Correa) pide que a través de la Secretaría de la Reconstrucción se presenten proyectos de servicios básicos, y como ya se había hecho el estudio de factibilidad, se entrega (...) y se financia este proyecto, que hoy es una de las obras más emblemáticas”, dice Melchor Cevallos, del área de Comunicación de ese Cabildo.

La obra de agua potable para Pedernales, que se entregará en junio, cuesta $ 18’000.000 y abarca a 35.000 familias de zonas urbanas, de la parroquia Cojimíes y de sectores como Coaque y La Chorrera.

Este Cabildo, agrega Cevallos, también pudo acceder a un crédito con el Banco de Desarrollo del Ecuador, para un hidrosuccionador, que ayudará en la limpieza de alcantarillas, mientras el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda les financia uno de los tres nuevos parques que tendrá Pedernales. Además, el Municipio pudo cobrar las garantías de las obras del mercado municipal y de la terminal terrestre (afectadas por el terremoto), con las que volvió a financiar parte de las construcciones nuevas de estas dos edificaciones.

En Jama, el alcalde Ángel Rojas, dice que el presidente y el vicepresidente de la República no se han descuidado de ellos durante la reconstrucción, y que tras el terremoto lograron financiar arreglos y obras de agua potable, alcantarillado sanitario y pluvial, el cierre del botadero de basura, la aprobación de créditos para los edificios municipales, la construcción del puente sobre el río Jama, el financiamiento de la regeneración urbana, la reconstrucción del mercado municipal y la construcción de la vía Jama-La Mocora.

En Bahía de Caráquez (Sucre) también lograron financiar servicios básicos, como el alcantarillado sanitario y pluvial, la instalación de redes de agua, la reparación de lagunas de oxidación y de tanques de almacenamiento de agua y otros.

En Manta, Tosagua y Bolívar (Calceta) también se han podido financiar obras básicas. En Calceta, por ejemplo, la Secretaría de Reconstrucción asumirá la construcción del agua potable. También, un crédito para rehabilitar el alcantarillado sanitario y pluvial.

En Manta, el Comité de Reconstrucción ha destinado más de $ 20’000.000 para repotenciar sistemas de agua, alcantarillado sanitario y pluvial.

En Chone, entidades del Estado han construido tanques de reservorios de agua, han arreglado estaciones de bombeo, han financiado la construcción de obras como el mercado, han construido unidades educativas, se está edificando el nuevo hospital, entre otras.

No obstante, faltan obras de montos elevados, que todavía no tienen financiamientos en estos cantones. (I)

Ciudades manabitas tendrán obras que, sin el terremoto, eran anhelos
Ecuador
2017-04-11T00:07:08-05:00
Resanando, reconstruyendo o volviendo a edificar. Así están casas, edificios, hoteles, vías, mercados, terminales, hospitales, colegios, negocios, iglesias, malecones y otros bienes públicos y privados afectados por el terremoto del 16 de abril de 2016. Y resanando también dicen estar los corazones de quienes perdieron todo o una parte de lo que llaman sus tesoros: familiares, vecinos y amigos, además de bienes materiales.
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