“¿La mesa 76 femenino?”, consultó ayer entusiasmada Neyda Zavala en la escuela 16 de Octubre, de Durán. Por primera vez de las tres elecciones en las que ha sufragado, ella no se sintió discriminada. Los miembros de la junta le brindaron la información y la condujeron con respeto a su punto de votación.



















