Asesinado periodista de EL UNIVERSO en un asalto

“Un día sin sonreír es un día perdido”, publicó el jueves pasado en su Facebook. Y así hacía. Sonreía siempre porque decía que había que ser feliz, ya que la vida era una sola.

Y esa felicidad que irradiaba se apagó la mañana de este lunes, cuando un antisocial que se movilizaba en una bicicleta, según testigos, le disparó por quitarle un teléfono celular, en la cdla. 9 de Octubre, sur de Guayaquil. La víctima fue Robert Salazar Acosta, de 26 años, periodista de EL UNIVERSO, quien se dirigía a su trabajo.

Es el segundo ciudadano que muere asesinado por robo con arma de fuego en 63 horas en Guayaquil. El viernes último, un tendero fue acribillado en Las Orquídeas, en el norte, al defenderse de un asalto.

Antes de las 10:00, Robert caminaba por la av. Quinta, entre las calles Tercera y Segunda. Ahí, en medio de dos árboles, el delincuente lo habría interceptado y, al parecer, él no quiso darle el celular, según testigos.

“Escuché un disparo y que él (víctima) le decía: ya, ya, ya. -¡Pasa el celular- (respondió el antisocial)!”, contó un habitante de la cdla. 9 de Octubre, que logró oír parte de la acción porque ocurrió afuera de su casa.

El periodista avanzó a la esquina de la calle Tercera (Juan Martínez Coello, con la nueva denominación), viró y pidió ayuda en una casa, en la que estaba un médico. De ahí se sentó en la vereda. Del celular solo le quedaron los audífonos que le colgaban, relataron testigos.

A los pacientes del médico, el periodista les habría indicado que trabajaba en EL UNIVERSO. El doctor le dio los primeros auxilios, pero Robert se desmayó, afirmó un hermano del galeno, que llamó al ECU-911 y escribió al chat de la Policía del sector. Narró que cuando le abrieron la camisa al joven vieron el orificio de entrada de la bala, a la altura de la clavícula izquierda, no así el de salida.

La ambulancia y la policía habrían llegado a los tres minutos, dijo el hombre. Robert no resistió y murió en la ambulancia, cerca del lugar del hecho.

William Aguilar, fiscal de turno que acudió al levantamiento del cadáver, contó que se estaban contactando con dueños de las casas que tenían videocámaras de seguridad particulares para ver si captaron el suceso.

En la tarde, en la autopsia se determinó que la causa de la muerte fue una hemorragia aguda interna por laceración de pulmón y corazón por el arma de fuego. La bala que fue extraída se alojó en el corazón, según el informe médico legal.

“Aparentemente es delincuencia común. Se fue en bicicleta (el antisocial). Se halló un indicio balístico, bala U”, mencionó Víctor Ordóñez, teniente coronel de Policía.

El pasado 25 de octubre, Germán Cevallos, de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased), dijo que hasta esa fecha tenían 172 muertes violentas en la Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón). De estas, 110 fueron por violencia criminal (delincuencia común, microtráfico, amenazas, robos a personas y vehículos).

Habitantes de la cdla. 9 de Octubre contaron el lunes que los robos con armas de fuego y con cuchillos se dan a diario, en el día y en la noche. Los delincuentes, cuyas edades no superarían los 35 años, andan en bicicletas, motos y carros y no respetan edad, aseguraron.

“Hasta a los ancianitos que van a las tiendas les roban”. “Me han asaltado tres veces, con armas de fuego (...). La última, hace 5 meses. Llegaba en el auto a mi casa y 4 tipos en 2 motos me apuntaron con pistolas y me robaron”. “Andan con camisetas negras y con otra para cambiarse tras el robo”. “Hace poco, a mi hija le robaron el celular con un cuchillo”, narraron.

Robert se inició a los 18 años en el periodismo, su pasión

Robert Salazar amaba viajar y hacer periodismo. Por eso quería trabajar después de graduarse como bachiller. Ingresó a Diario EL UNIVERSO el 27 de mayo de 2008, a los 18 años. Estuvo primero en el área de Corrección, en Redacción. Luego pasó a cubrir noticias en diferentes secciones.

En 2012 se graduó como licenciado en Ciencias de la Comunicación Social, en la Universidad de Guayaquil. En 2014 viajó a Argentina para hacer una maestría en Periodismo, en la Universidad Torcuato Di Tella, donde obtuvo su título de magíster en marzo pasado.

Sus amigos y compañeros lo recordaban el lunes como un joven risueño, alegre, caballeroso y muy cortés, que siempre estaba dispuesto a ayudar al prójimo. Una de sus últimas colaboraciones fue en septiembre pasado. Ahí participó como voluntario y ayudó a construir casas de emergencia en Tabuga, en la localidad de Jama, Manabí, para los afectados por el terremoto de abril pasado. Lo hizo con la fundación Techo Ecuador.

En el colegio fiscal Rafael García Goyena, donde estudió Robert Salazar, también hubo conmoción por su muerte. Ahí lo recordaron como un excelente alumno, que en sexto curso fue abanderado.

Mensajes de solidaridad y de rechazo por la muerte del periodista a manos de la delincuencia se expresaron también en redes sociales, donde colegas crearon el hashtag o etiqueta #robertsalazar en Twitter. Ahí pedían justicia.

Entre sus sueños estaba comprarle una casa a su mamá y dar cátedra universitaria para ayudarse a pagar el crédito que tenía por su maestría

Otros casos

El pasado viernes, Walter Venegas Magallanes, un tendero de la ciudadela Las Orquídeas, fue asesinado luego de su intento de defender a sus hijas, de 20 y de año siete meses, y a su esposa, a quienes un sujeto habría atacado quitándole a una el teléfono celular mientras estaba sentada en un escalón.

El antisocial abrió fuego en contra de Venegas, quien se desplomó en la mitad de la vía, donde murió, relataron familiares.

Otro caso de inseguridad fue el asesinato de un hombre, al estilo sicariato, en la autopista Narcisa de Jesús, el pasado 24 de octubre. En el hecho, los antisociales hirieron a la conviviente de la víctima y un hermano de este. (I)

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