Josep Rull: Cataluña solo tiene dos opciones: la resignación o la independencia

Josep Rull, ministro de Territorio y Sostenibilidad del Gobierno de Cataluña, estuvo la semana anterior en Quito para la Conferencia Mundial sobre Hábitat. Aquí analizó la búsqueda de independencia anhelada por los catalanes.

¿Dónde nace para Cataluña la necesidad de buscar ser un estado independiente de España?
Cataluña es una nación y es porque tiene una cultura, una lengua, unas instituciones, un derecho propio. Cataluña existía antes de España como nación. (...) Hay un sentimiento de nación y hay unos rasgos objetivos de nación históricos y presentes. A partir de aquí el catalanismo, que es un movimiento político muy amplio, lo que intenta durante todo el siglo XX es comprometerse a modernizar España, para que España reconozca a Cataluña como nación en su interior y para progresar juntos. Esa fue la obsesión del catalanismo político de finales del siglo XIX y XX.

¿ Y en qué sucedió en el tiempo?
Hay un momento clave que es la revisión del Estatuto de Autonomía de Cataluña del 2006. Fue una propuesta de mejora del reconocimiento de Cataluña como nación dentro de España y de más autogobierno para Cataluña. Este documento fue aprobado por el 90% de los diputados del Parlamento de Cataluña, va a Madrid, se negocia, se recorta, a pesar de ello en un referéndum se aprueba en Cataluña una nueva relación con España. Ahí existe un recurso que presenta el Partido Popular y una sentencia del Tribunal Constitucional que dice: si ustedes catalanes se sienten nación, son nación, ustedes no caben dentro de España. Si ustedes catalanes son nación, se sienten nación, esta no es su Constitución. Aquella sentencia básicamente venía a decir o España se concibe de un solo modo o no es viable. Y es a partir de aquí que hay una mayoría de catalanes que dice: si España renuncia a ser el estado de los catalanes, los catalanes tienen el derecho y el deber de crear un estado propio, que tenga como prioridad el bienestar y el progreso de la gente de Cataluña.

¿Por qué no reconoce España la idea de independencia de los catalanes?
Esa es un pregunta para el Gobierno de España. Este es el gran problema. (...) Hay una concepción muy centralista de las cosas. Es decir, reconocemos la autonomía de Cataluña, porque la dictadura fue muy brutal en contra de todos los españoles, pero de una manera muy concreta contra Cataluña. (...) Ante el sentimiento de una parte muy importante de Cataluña al decir que esto no se ha llevado bien con Cataluña, vamos a darles la autonomía. (...) Ahora, sobre todo el Partido Popular, que es la gran fábrica de independentistas en Cataluña, dicen, quizá nos equivocamos, Cataluña debe tener un autogobierno, pero limitado y el reconocimiento de Cataluña como nación no puede existir, hay una única nación que es la de España y una única soberanía que es la de los españoles.

¿Cuáles son los alcances de la independencia buscada hoy por los catalanes?
Básicamente son los de ser un estado normal. Nosotros queremos ser un estado independiente dentro de la Unión Europea, queremos ser un estado reconocido por la Unión Europea, reconocido por las Naciones Unidas, como Ecuador. Nosotros queremos hacer los mismo que hicieron ustedes en el siglo XVIII, queremos ser un estado normal. Ahora las relaciones de España con Ecuador son malas, no, son excelentes; las relaciones de Colombia y España son malas, no...

Para los catalanes la independencia es la lucha por el derecho a la autodeterminación, pero para quienes son opositores a esta idea significa separatismo, que las autonomías acabarán con la unidad de España...
Nosotros hemos intentado conseguir un reconocimiento dentro de España. Si esto no es posible hay dos opciones: la resignación o la independencia. Si no lo hubiésemos intentado, ese argumento de los presuntos separatistas podría ser un argumento válido, pero nadie puede poner en cuestión el compromiso que ha tenido por muchos años la mayoría del catalanismo por la modernización de España. Los grandes separatistas han sido los diversos gobiernos españoles (...) Hay un derecho que ampara a todas las naciones del mundo, que es el derecho a la determinación y queremos ejercerlo. ¿Cómo nos gustaría ejercerlo? Como lo han hecho los escoceses en relación al Reino Unido...

Se señala que si Cataluña se vuelve independiente, ¿otras zonas le seguirían?
Yo creo que si Cataluña se volviera independiente, en estos momentos el independentismo Vasco no es mayoritario y Galicia, que es otra nación que hay en España, no pretende la independencia en absoluto. Ante este argumento de que si Cataluña fuese independiente el resto de España lo seguiría, esto no, porque existe una conciencia muy clara en el resto de España de ser españoles.

¿Cómo analiza el trabajo del Tribunal Constitucional y de los Gobiernos de turno quienes no han dado paso a la consulta que ustedes proponen?
Hay un proceso de recentralización, de impedir que Cataluña pueda ejercer normalmente su autogobierno. (...) Nosotros estamos perplejos ante la idea que tiene el Gobierno español y las cortes generales del Estado de entender que las urnas son una amenaza. Nosotros no nos vamos a resignar. En Cataluña vamos a ganar esta batalla democrática, cívica y pacífica para que los catalanes puedan decidir sobre su futuro. Vamos a convocar a un referéndum el año que viene. Nuestro objetivo es poderlo pactar con el Gobierno español y el presidente de Cataluña ha ofrecido hasta el último momento la posibilidad de pactar un referéndum. Si no se puede pactar lo haremos igualmente.

¿Por qué no le conviene a España quedarse sin Cataluña? Más allá de la idea de nación y separatismo, hay razones de tipo político y económico que son más fuertes.
(...) Evidentemente hay una razón de carácter económico. En Cataluña somos el 16% de la población de España y generamos el 20% de Producto Interno Bruto, el 20% de la riqueza de España y representamos el 27% de todas las exportaciones que hace España. Este es el tema, Cataluña es el motor económico de España. Nosotros somos todo lo antes dicho, pero solo recibimos el 11% de la inversión pública. Alguien aparentemente normal dice si Cataluña es la locomotora de España, lo lógico sería dar carbón a la locomotora. Es inaudito lo que están haciendo los últimos gobiernos españoles, quienes en lugar de dar carbón a la economía catalana, que es el motor de la economía española, la intentan ahogar. Nos quieren dentro, pero nos quieren en malas condiciones.

¿Declarar a Cataluña un estado independiente resolverá los problemas que el centralismo no ha podido resolver?
Sin duda que sí. Estamos convencidos de que Cataluña con más autogobierno puede generar más prosperidad para su gente. Nosotros estamos en condiciones de ser la Holanda, la Dinamarca, la Suecia del sur de Europa. Somos un país pequeño de solo 7 millones de habitantes, con un sector industrial potente, con mucha potencia a nivel de investigación científica, una economía muy abierta, con mucha fuerza de la sociedad civil. Si tenemos más autogobierno, Cataluña está en las condiciones de ser un gran país de Europa, no por su dimensión, sino por la capacidad de generar prosperidad para su gente, para consolidar un estado de bienestar. Creemos que esto dentro del Estado español, tal como están las cosas, esto no es posible.

¿No se pudieron resolver los problemas del centralismo pese a que Cataluña maneja su propio Gobierno y Parlamento, pese a que se les ha ido retornando ciertas competencias?
Esto no se ha podido dar por diversas razones: por reconocimiento nacional, recorte del autogobierno, mal sistema de financiación... (...) Nuestro movimiento no es en contra de España, sino a favor de Cataluña, desde la convicción de que nosotros con las herramientas adecuadas podemos generar progreso y prosperidad. El catalanismo siempre ha querido tener esta visión de decir ayudemos a modernizar España, pero cuando esto no tiene un retorno en forma de reconocimiento nacional y de autogobierno solo nos queda esta opción: la independencia.

¿Se han superado todas las trabas en la política interna en Cataluña en torno a la idea de la independencia?
Ahora hay un Gobierno con una candidatura muy excepcional que se llama Juntos por el sí, en el que hay desde demócrata cristianos, liberales, socialdemócratas y socialistas. El actual Gobierno del que yo soy ministro es un gobierno muy excepcional que ha sido elegido para hacer el tránsito a la independencia. El Parlamento de Cataluña tiene 135 diputados, de los cuales 72 están explícitamente a favor de la independencia de Cataluña. La mayoría absoluta son 68 y por lo tanto hay una mayoría independentista que es muy sólida.

¿Es el momento más fuerte y sólido del movimiento independentista?
Yo creo que sí, porque hay la mayoría independentista en el Parlamento de Cataluña. La mayoría sin duda por el derecho a decidir. Ahora lo que queremos hacer es conseguir el mandato democrático final. Nosotros en la medida que se nos prohibía hacer un referéndum, tuvimos que utilizar unas elecciones ordinarias y darle carácter plebiscitario. Pero para el reconocimiento internacional, para que Ecuador nos pueda reconocer como un estado independiente, lo que necesitamos es un mandato muy claro en forma de referéndum y eso es lo que estamos preparando para el año 2017. Si lo podemos pactar con el Estado español sería la mejor de las opciones.

¿Se les está vulnerando el derecho a decidir sobre su autodeterminación?
Sí. Las naciones tienen derecho a decidir libremente su futuro y por tanto lo que queremos es este derecho democrático. Hay más mayoría por el derecho a decidir que por la independencia. Hay mucha gente que dice yo voy a votar que no, pero yo quiero decidir, quiero votar. (...) La obsesión del Gobierno español es prohibir todo lo que tenga que ver con el derecho a decidir en Cataluña, pero por mucho que vaya a prohibir existe un pueblo con la voluntad cada vez más amplia de querer ser independiente y pueden prohibir lo que quieran, pero esto es imparable.

¿Saben qué piensa el resto de países de la Unión Europea respecto de esta idea de independencia?
Lo que se pide es que haya un mandato democrático, si el mandato democrático expresado en las urnas es firme, yo creo que el reconocimiento va a ser inmediato. Ha existido la polémica de que si Cataluña se queda o no dentro de la Unión Europea, miremos lo que ha pasado con el Brexit, con el Brexit en Escocia ha ganado el sí a la Unión Europea (UE). Ahora la UE dice claro si hay un territorio en el Reino Unido, que es Escocia, que se quiere quedar, que se quede.

En 2013 Diario El País de España publicó una encuesta en la que el 49% de catalanes afirmaba que votaría a favor de la independencia frente a un 36% en contra. Sin embargo, si la independencia implicase que Cataluña quedase excluida de la UE el no ganaría con un 44% frente a un 41% del sí. ¿Qué dificultades enfrentaría Cataluña si llega a independizarse?
Hay una primera dificultad que es de reconocimiento, pero Cataluña interesa a Europa. A la UE le interesa que en el sur del continente haya un país como Cataluña que se parezca mucho a como son los países más prósperos del centro o el norte de Europa. (...) La independencia de Cataluña es una oportunidad positiva para Europa, porque en un sur con muchas dificultades puede ser muy positivo que aparezca un país, un nuevo estado que tenga todos los mejores valores del norte y los mejores valores del sur.

¿Cómo llega a quienes plantean la independencia de Cataluña el que el Gobierno anuncie arrestos y juicios por desobedecer la Constitución de España?
No lo vamos a aceptar. Se pretende juzgar al expresidente, a la exvicepresidenta, al exministro de Presidencia y a la ministra de Educación de Cataluña, por haber puesto las urnas. Eso no lo vamos a permitir, no vamos a dejar que se pueda juzgar a gente que la única cosa transgresora que pretendidamente han hecho ha sido obedecer al pueblo y poner las urnas.

¿Estas amenazas desde el Gobierno podría generar eventos violentos en Cataluña?
No, nosotros lo descartamos. Nuestro movimiento es pacífico y democrático. Por tanto desde el independentismo catalán hay una premisa clara que es la violencia nunca. El año pasado hubo una manifestación con 1.5 millones de personas en Barcelona, este año 1 millón largo de personas en diversas ciudades y no se ha roto ni una papelera. (...) Este es un momento pacifico y cuando hay un movimiento pacifico, democrático y cívico que expresa una esperanza, esto es imparable y por tanto ese es el mensaje que nosotros enviamos al resto del mundo. Queremos ser una oportunidad positiva para Europa, también queremos ser una oportunidad positiva para el mundo. (I)

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