Vivir rodeado de perros y gatos, tenerlos en casa todo el tiempo, compartir las horas de ocio, tareas y hasta la comida fue el escenario diario durante la infancia de Boris Ortiz, un guayaquileño de 40 años, quien tiene 15 años de trayectoria como médico veterinario. Él abrió hace 14 años Entre Caninos, la primera veterinaria de Samborondón, según él, “cuando solo había urbanizaciones hasta el km 3,5”.











