Luisa Fernanda Aucar Merchán vive rodeada de niños, y para ella cada uno es especial, una bendición. Desde hace un año asumió la dirección del Centro Integral de Equinoterapia de la Prefectura, que el miércoles cumplió su quinto aniversario ofreciendo terapias gratuitas a chicos con discapacidad.Graduada como licenciada en Artes en Estados Unidos, Aucar, de 32 años, comenta que su quehacer profesional siempre estuvo ligado a la pintura al óleo. Pintó y vendió algunos cuadros allá, y en Ecuador sigue promocionando su talento a través de las redes sociales.Sin embargo, ese gusto por el arte que alguna vez fue su sustento pasó a ser un pasatiempo al que le dedica los fines de semana, pues estar a cargo del Centro de Equinoterapia implica trabajo de 08:00 a 17:30, y en ocasiones el horario puede extenderse.Allí, los niños con discapacidad realizan 15 terapias diferentes, de lunes a viernes, desde las 08:00 hasta las 16:00.Terapia deportiva, Arteterapia, Musicoterapia, Horticultura terapéutica, Hidroterapia y Equinoterapia, la especialidad del centro, son algunas de las rutinas que se efectúan en el sitio, que cuenta con 53 especialistas y que a diario atiende de 200 a 250 menores.Solo para la equinoterapia hay 17 terapeutas, se utilizan 15 caballos entrenados por personal especializado de la Prefectura, que frecuentemente se capacita en Suiza, Alemania, Argentina y otros países.“Se utilizan 5 caballos por día, se los alterna permanentemente porque los animales asimilan todo el estrés con el que viene el niño a realizar sus terapias”, cuenta la artista que hace 8 años ejerció como editora de un rotativo local.Ella refiere que aceptó ponerse al frente del centro porque siempre sintió afinidad con los niños y desde su cargo cada día contribuye al bienestar de los 1.000 chicos que actualmente acuden al sitio, ubicado en el km 10,5 de la avenida Samborondón.“Es grato poder ser parte de esto, porque no es decir me lo contaron, no. Lo vivimos, somos parte activa de este cambio en la vida de todos estos niños”, expresa.Aucar recuerda con cariño el caso de Yaritza, una menor de 11 años que padece de síndrome de Down. Dice que hace tres años y medio, cuando la niña llegó tenía dificultades para relacionarse con los demás pequeños y sus terapeutas.“Ahora es parte activa del CIE, participa en todos nuestros eventos, y es la más conversona”, refiere.Aucar, casada con José Luis Torres y madre de José Luis, de 1 año y medio, y Leonela, de 4 meses, es la tercera directora del Centro de Equinoterapia de la Prefectura. (I)