Tenía la corazonada de madre de que su primogénito Elkin, de 9 años, regresaría a casa asustado, hasta herido, pero con vida. Jéssica Nazareno, de 31 años, lo esperaba con ansias luego de que un agudo dolor en el vientre la tumbara a la cama alrededor de las 14:00 del 4 de marzo pasado al enterarse de que su hijo había desaparecido: “El dolor de una madre presiente y yo dije mi hijo no está bien”.
















