Los abogados de Roberto y William Isaías, exdueños del extinto Filanbanco, iniciaron el proceso para reclamar al Estado ecuatoriano los gastos en honorarios y costos procesales por el juicio que empezaron en el 2009. En ese caso, la Procuraduría General del Estado alegó que los hermanos Isaías adeudan $ 661,5 millones por “la pérdida de Filanbanco”.