Un día después de asumir como ministro argentino de Economía, Axel Kicillof aseguró ayer que no habrá cambios bruscos en las políticas gubernamentales y resaltó que el objetivo del gobierno es garantizar la “previsibilidad” e incentivar la producción, el empleo y la redistribución del ingreso. Negó que el gobierno renovado prepare “anuncios grandilocuentes”.













