La ministra de Defensa, María Fernanda Espinosa, anunció que el anticipo de $ 39 millones que se le entregó a la empresa china CETC por la compra de 4 radares de vigilancia aérea que no funcionaron, fueron recuperados, incluida la garantía de $ 3 millones.
El contrato firmado en el 2009 ascendía a un total de $ 60 millones y para junio próximo estaba prevista la renovación de las garantías.
"El asunto radares está saldado, el banco ha honrado su compromiso de la restitución de las garantías y de los montos por fiel cumplimiento, es decir, el Ecuador ha recuperado íntegramente los fondos asignados a la compra de radares", indicó Espinosa.
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El presidente de la República Rafael Correa anunció, en su sabatina del 4 de mayo pasado, que se rescindió el contrato con la empresa china porque los radares nunca funcionaron por desperfectos de origen.
Los radares en sus fases de prueba no pudieron conectarse con el sistema aéreo. Pese a que en el contrato se señalaron las especificaciones técnicas para acoplarse al sistema de comunicaciones nacional, estos no pudieron integrar la voz y datos con la flota aérea ecuatoriana.
Actualmente se estudian ofertas para comprar un nuevo sistema radárico a Francia, España o Italia.
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Los radares que llegaron atrasados con dos años, contrario a lo que señalaba el contrato, fueron colocados en 4 puntos estratégicos del país pero no se pudieron realizar las pruebas de aceptación denominadas SAT por la negativa de la empresa china.
















