Indios pueden conocer hoy a su adversario en la Serie Mundial

Los Indios de Cleveland desafiaron todos los pronósticos y ganaron el campeonato de la Liga Americana al asegurar la cuarta victoria sobre los Azulejos de Toronto y están en la Serie Mundial. Enfrentarán al vencedor entre Cachorros de Chicago y los Dodgers de Los Ángeles.

La llamada tribu dejó en el camino a equipos con mejores plantillas y de superiores presupuestos, como los Reales de Kansas City –campeones del año pasado–, a los Tigres de Detroit y rol de pago de $ 196 millones, y eliminaron en barrida a los Medias Rojas de Boston.

Los argumentos más notables para este éxito es su sólido cuerpo de lanzadores, su acertada rotación y su bateo oportuno. Necesitaron recuperarse de lesiones que en la campaña regular significaron pérdidas de tres abridores y debieron usar a serpentineros jóvenes, como Ryan Merritt, a quien con tan solo una apertura en Grandes Ligas se le entregó la dura responsabilidad de iniciar el juego cinco ante los Azulejos (3-0); laboró cuatro sólidos turnos en los que retiró en línea diez bateadores.

El mánager de los Indios, Terry Francona, condujo el equipo magistralmente. En el último partido usó a tres relevistas en el duelo en el que nuevamente aparecieron cuadrangulares de Carlos Santana y Coco Crisp.

En la Liga Nacional, los Cachorros superaron un déficit de 2-1 para cambiar la historia de esta llave y ahora están en ventaja 3-2. Hoy, en casa, tratarán de asegurar el gallardete.

La ofensiva de Chicago despertó tras un letargo que no les había permitido anotar carreras en 18 episodios en los dos encuentros consecutivos que perdieron con dos blanqueadas (1-0 y 6-0).

Los dos partidos iniciales fueron trepidantes. En el primero los Cachorros aprovecharon de la expresión máxima de la tarea ofensiva, cuando el bateador emergente Miguel Montero, con la cuenta de cero bolas y dos strikes pegó un jonrón de 125 metros. Montero hizo un ajuste admirable, sacó cuadrangular para concretar un extraordinario grand slam, que además sirvió para romper el empate y fue oportuno para poner a ganar a los Cachorros.

El segundo choque fue otro duelo de lanzadores. Por Chicago abrió Kyle Hendricks y por los Dodgers Clayton Kershaw, quien había tenido problemas de lesiones y era impredecible saber en qué condiciones regresaba. Kershaw trabajó durante siete sólidos capítulos. Retiró de manera seguida a catorce bateadores de los Cachorros, solo aceptó dos hits –sin consecuencias–, recetó seis ponches, no permitió carreras en verdadero poema en el montículo.

La única carrera del compromiso fue producto de un cañonazo de Adrián González, quien logró conectar un envío bajo y también con la cuenta en contra de cerobolas y dos strikes. Fue un lanzamiento bajo al que el Titán le hizo contacto fuerte. La pelota fue tomando vuelo hasta abandonar el campo de juego por el callejón entre el jardín izquierdo y el central a 119 metros que sobrepasó la famosa pared revestida de hiedras del estadio Wrigley Field.

Lo interesante de estos choques es que han resultado muy didácticos en cuanto al manejo técnico de las estrategias y las contraestrategias.

Para hoy están anunciados, como lanzadores abridores, otra vez Hendricks por los Cachorros y el zurdo Kershaw por los Dodgers, que van con la esperanza de seguir con vida y obligar al séptimo y definitivo encuentro.

Los partidos de playoffs no solo hay que jugarlos, hay que ganarlos y tener presente que la pelota, tan impredecible y caprichosa, sigue volando, rodando y rebotando y solo al final de la jornada nos permitirá conocer quién jugará la Serie Mundial contra los Indios. (O)

Los Cachorros reciben hoy a los Dodgers. Si Chicago vence medirá a los Indios por el título máximo de Grandes Ligas. Los Ángeles quiere forzar un séptimo y definitivo partido.

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