El ambiente triunfal que rodea al Leicester es desbordante y va en franco contraste a la angustia de hace un año, cuando penaba para salvarse del descenso. Los foxes ganaron ayer 1-0 al Southampton y abrieron una brecha de siete puntos en el liderato de la Liga Premier, ventaja significativa para alcanzar el título, a falta de seis jornadas.













