<strong>Por Denis Dau Karam</strong>Tras la finalización del año lectivo, más del 60% de niños y jóvenes de la región Costa tienen, al iniciar sus vacaciones, la oportunidad de asistir como protagonistas a un curso vacacional, en donde puedan demostrar sus habilidades en el deporte, arte, dibujo, pintura, oratoria, música, danza, entre otras importantes actividades.Los cursos vacacionales en el Ecuador nacen en 1980. Antes esas áreas recreativas, deportivas, educativas y culturales estaban ausentes en la niñez y en los hogares.Hoy son más bien las familias las que antes de que terminen las clases piensan en los días libres de sus hijos y en qué centro vacacional los van a inscribir.Es importante que los padres, sin apresuramiento, analicen y visiten algunos lugares para constatar que sean dirigidos por profesores con metodología, pedagogía y didáctica. Además, tal centro vacacional debe poseer la debida implementación e infraestructura, en otras palabras, excelentes instructores y una interesante forestación en sus espacios físicos.Unas letras a quienes asistan como alumnos:<em>“Lleguen con su uniforme elegido, sean respetuosos con sus maestros y compañeros, gasten lo máximo en energía y demuéstrense como figuras talentosas.</em><em>Que las vacaciones de la juventud sean parte de la formación cultural, educativa, intelectual y física”. (O)</em>