Marin Cilic, un croata que hace un año cumplía una suspensión por dopaje, se proclamó ayer campeón por primera vez de un Grand Slam al abrumar a Kei Nishikori en una desigual final del US Open. En una de las definiciones más inesperadas de las cuatro grandes citas del tenis, la potencia de Cilic hizo claudicar al japonés Nishikori, al imponerse 6-3, 6-3, 6-3.

















