La adrenalina que producen las acrobacias del flyboarding se ha convertido en el mayor atractivo para decenas de hombres y mujeres que han practicado este nuevo deporte.Sobre una tabla, conectada a una moto de agua a través de un tubo flexible, similar a una manguera, los que practican el flyboarding se sujetan a ella con botas especiales y vuelan sobre el agua e incluso se desplazan por debajo, gracias a los dos propulsores que posee.La fuerza con la que esos propulsores lanzan chorros de agua, permite a los aficionados balancearse y realizar infinidad de piruetas, muchas de las cuales forman parte de concursos y competencias.Uno de estos fue el campeonato mundial de flyboarding que se realizó en octubre pasado en Doha, Catar, hasta donde acudieron decenas de jóvenes que compitieron con las más atrevidas acrobacias, al compartir parte de las destrezas que se usan también en el buceo y el esquí acuático.El francés Zapata Francky desarrolló, a través de la compañía Zapata Racing, el implemento a fines del 2011 y tras un mes de pruebas, lo presentó en China. Además, se ha usado en competencias en lugares como Las Vegas, en Estados Unidos.En el lago italiano de Garda se encuentra una escuela, una de las pocas que existen en Europa, que ofrecen capacitación para practicar este deporte, recomendado para mayores de 16 años de edad.Sin embargo, una de las limitaciones que tiene actualmente, es su alto costo. Para utilizarlo durante 20 minutos, se paga cerca de 134 dólares y adquirir todo el equipo, cuesta unos 6.700 dólares.Esto ha sido aprovechado por estrellas del cine, como el actor Leonardo DiCaprio, quien practicó flyboarding, según medios internacionales.