Sábado 20 de abril del 2013 Seguridad

Unesco pide que se investigue el crimen de Fausto Valdiviezo

Al pie de una despensa, en el mismo sitio donde fue asesinado, se cumplió la vigilia por el periodista Fausto Valdiviezo Moscoso.

Al pie de una despensa, en el mismo sitio donde fue asesinado, se cumplió la vigilia por el periodista Fausto Valdiviezo Moscoso.

Un día después de que familiares, amigos, colegas, vecinos e incluso seguidores realizaran la vigilia por el comunicador social Fausto Guido Valdiviezo Moscoso, la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, por su sigla en inglés) pidió a Ecuador que investigue el asesinato del periodista.

En una nota de la agencia Efe desde París, se recuerda que Valdiviezo Moscoso, quien estaba a punto de estrenar un programa (‘Lo sabe, no lo sabe’) en la cadena Teleamazonas, “fue tiroteado” el pasado 11 de abril en La Atarazana, en el norte.

“Confío en que las autoridades ecuatorianas harán cuanto esté a su alcance para identificar a los culpables del crimen y llevarlos ante la justicia, pues el ejercicio de la libertad de expresión es uno de los pilares fundamentales de la democracia y el estado de derecho”, declaró la directora general de la Unesco, Irina Bokova.

La máxima responsable de la Unesco señaló que la “trágica muerte” de Valdiviezo “subraya la necesidad de proteger a los informadores”.

Fausto Valdiviezo, de 52 años, quien fue colaborador de las empresas de televisión Ecuavisa, Sí TV (hoy Canal Uno), RTS y TC Televisión (ahora TC Mi Canal) fue asesinado a balazos por un desconocido cuando conducía su vehículo Mitsubishi Galant, placa GKZ-594, después de visitar a su madre, Luz Mocoso, quien presentaba malestares en su salud.

Ella es una de las personas más afectadas por el ataque criminal en el que perdió la vida el comunicador social, padre de tres hijos, dos de ellos menores de edad. La noche del jueves, a los ocho días de su muerte, ella sollozaba mientras una tenue llovizna le mojaba el rostro.

A ratos conversaba con amigos de su hijo, con vecinos, con familiares, con quienes se fundía en abrazos solidarios de condolencia, esos que no aplacan la pérdida de su hijo, por cuya muerte solo quiere justicia. La misma que exigen amigos y colegas del periodista caído.

Además del deseo de que se haga justicia, durante la vigilia también se rezó el santo rosario, con la guía de Luis Peñafiel, uno de los amigos cercanos de Fausto Valdiviezo.

Junto a una gigantografía con el rostro del periodista, iluminada por velas y lirios, en el mismo sitio del ataque criminal, Peñafiel llevó a los más de 200 acompañantes a elevar plegarias para que haya justicia.

Después, el padre José Antonio Guerrero, párroco de La Atarazana, ofreció una misa. En cada palabra los sollozos de doña Luz eran inevitables. Su mirada se perdía. Luego veía la foto de su hijo y parecía preguntarse ¿por qué una mano asesina me lo quitó? Pero escuchaba atenta cada apoyo solidario del sacerdote. Parecía recuperar su fortaleza. Aunque la huella de la pérdida será imborrable.

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