Lunes 08 de abril del 2013 Internacional

Henrique Capriles congregó a miles de venezolanos en Caracas

Juan Pablo Arocha | CARACAS

CARACAS. Henrique Capriles mezclado con la multitud que asistió ayer a su histórico mitin en esta localidad.

CARACAS. Henrique Capriles mezclado con la multitud que asistió ayer a su histórico mitin en esta localidad.

La oposición venezolana revive la esperanza. La que tiene Daniela Tovar de que disminuya la violencia en el país, la que desea Beatriz Camizuli para que sus tres hijos vuelvan del exilio y la que anhela Arán Rodríguez para que se produzca un cambio tras catorce años de revolución chavista.

“Sí se puede”, gritaban ayer los cientos de miles de ciudadanos que se congregaron en Caracas para respaldar a Henrique Capriles Radonski a pocos días de los comicios.

Por primera vez en una marcha opositora las consignas no iban en contra del fallecido Hugo Chávez, aunque los electores que simpatizan con Capriles están conscientes de que la campaña se erige bajo su sombra. “Chávez ya no existe, (Nicolás) Maduro, te jodiste”, repetían en contra del abanderado del oficialismo. “Es más de lo mismo”, reflexionaba Tovar.

La marcha colmó la céntrica avenida Bolívar, un espacio tradicionalmente utilizado para los cierres de campaña en Venezuela. El grupo de opositores que salió del oeste de Caracas cruzó sin inconvenientes por bastiones electorales del chavismo, donde los balcones de los edificios se dividían entre partidarios de cada bando.

“Capriles es una luz en el camino, ha sido gobernador dos veces y lo ha hecho bien. Está preparado”, decía con esperanza Tovar. No todo el chavismo rechaza radicalmente a Capriles. “A lo mejor no es malo, pero Maduro tiene que hacer algo bueno por el país”, responde Maricarmen de Carpio, quien observaba el transitar de la marcha opositora desde un puesto de propaganda oficialista. “Esto es bueno, aquí se sabe quién es quién. Que gane el mejor”, repetía aferrada en respetar la última voluntad de Chávez (antes de partir en diciembre pasado a Cuba) de mantener la revolución.

La esperanza de De Carpio es que Maduro logre la paz, la unión y la tranquilidad en el país. No muy distinta a la de Camizuli, quien está convencida de que es la oposición la que puede lograr estas tres cosas y que se motorice el desarrollo del país: “Lo que deseo es que vuelva mi familia, cada vez me es más difícil ir a verlos”, expresó y recordó que formó en el país a dos ingenieros y un médico que debieron emigrar por falta de empleo.

Capriles es esperanza y cambio para los opositores. “Después de catorce años buscando algo distinto, yo creo que sí se puede. Él representa todo esto de forma positiva”, confiaba Rodríguez. El aspirante logra lo que nunca otro líder hizo en cinco lustros, emocionar al extremo a sus simpatizantes.

A la tarima de la avenida Bolívar, Capriles llegó al ritmo de Mentira fresca, la canción que el cantante Willie Colón le ofrendó para su campaña en mofa por los más de 100 días en el poder de Nicolás Maduro. “El 15 de abril será el día del encuentro entre todos los venezolanos. Dividieron este país”, prometió el candidato si logra vencer al chavismo en las urnas.

Capriles recordó su inicio político, como diputado del Congreso: “Yo estoy con este pueblo que quiere cambio”. Rememoró que conoció al ahora fallecido presidente Chávez, y dijo que en su primer encuentro le afirmó que, como él, “ama profundamente a esta patria”. Pidió un voto de confianza para reconstruir el país.

Capriles no quiere ser solo presidente, afirmó que su meta no es el reconocimiento. “El objetivo es levantar a Venezuela”. Aseguró que su gobierno será humilde, para servir a los pobres y sentar un verdadero anhelo de cambio. “Tenemos una nueva realidad”.

El opositor acusó ayer a su rival de ser un ‘vago’ que nunca trabajó cuando era empleado del Metro de Caracas, publicó la agencia Efe.

Dijo que el “enchufado mayor” anda ahora dándoselas de trabajador y conduciendo autobuses, en alusión a la campaña oficialista y a Maduro, exconductor de autobuses del Metro de Caracas y quien habitualmente maneja estos vehículos para ir a los actos electorales.

“Nosotros hemos estado averiguando con compañeros del Metro, ¿y saben qué nos dijeron?: Miren, ese señor aquí nunca trabajó, siempre se la pasaba metiendo reposos, siempre se la pasaba con una excusa para no trabajar”, contó.


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