Martes 05 de febrero del 2013 Política

Hablan los presidenciales: Norman Wray

‘Voy por una izquierda comprometida con la democracia’

QUITO. Norman Wray explica que su candidatura se dio porque un movimiento político nacional que no tenga candidato a presidente no está respondiendo a la gente.

QUITO. Norman Wray explica que su candidatura se dio porque un movimiento político nacional que no tenga candidato a presidente no está respondiendo a la gente.

“Mi estilo no es confrontativo, no acuso de ladrón a nadie ni pregono algo sobre lo que no tengo pruebas fehacientes”.




En medio del ajetreo de la campaña, con gente de un lado para otro, en reuniones o pegada al teléfono, Norman Wray explica el porqué de su candidatura a la Presidencia y el camino que piensa seguir si Ruptura de los 25 sale favorecido en las urnas. En la sede del movimiento, al norte de Quito, cuenta las discrepancias que lo llevaron a romper relaciones con Alianza PAIS, al que apoyó como asambleísta constituyente. Luego fue concejal metropolitano. Si en este mes no le va bien en las urnas, no descarta postularse para las próximas elecciones, en el 2014, para autoridades locales, como alcaldes y prefectos.

¿Qué le motivó a ser candidato?
Uno, que más de 170 mil personas firmaron para que Ruptura exista como movimiento; dos, un acto de responsabilidad con ese apoyo, porque un movimiento político nacional que no tenga candidato a presidente no está respondiendo a la gente. Además, estudié en la universidad pública (Central) y la privada (Católica de Quito), en colegio público (Benito Juárez) y privado (Americano). La comprensión de esos dos mundos me lleva a una apuesta social.

¿La tendencia política de Ruptura?
Es una izquierda contemporánea, comprometida con la igualdad, la libertad y la democracia.

¿Una izquierda sin sindicatos ni indígenas ni estudiantes?
Conocemos esas luchas y estamos claros en que ahí hay toda una historia y, a la vez, de que hay mundos con otras formas de manifestación y organización. Los sindicatos, por ejemplo, están en crisis y hay que apoyarlos. (Pero) nosotros somos partidarios de una organización social en distintos espacios: los ambientalistas, las mujeres, los que defienden la libertad y diversidad sexual, los jóvenes, los indígenas (...). Toda una gama que merece ser reconocida. A veces el esquema proletario no permitió ver que existen otras complejidades.

¿Ruptura supera el socialismo marxista para entrar al del siglo XXI? No. El socialismo del siglo XXI es un título que ahora ni los venezolanos lo asumen como su proceso. Acá, el gobierno de Rafael Correa ahora habla del socialismo del Buen Vivir. Yo soy un candidato por una nueva izquierda.

Ustedes apoyaron a Alianza PAIS durante cinco años.
En la segunda vuelta del 2006 decidimos apoyar a Rafael Correa, más que por su liderazgo, por la propuesta política que invocaba, entre otros, a una Asamblea Constituyente. Y cuando se planteó la consulta popular (2011) y se planteó meterle las manos a la justicia marcamos una distancia. Siempre fuimos críticos. El proceso debía ir hacia la independencia de las funciones del Estado y a la construcción de un liderazgo colectivo, pero todo giraba alrededor de una sola persona y una sola propuesta.

Ruptura dirigió el plan de seguridad del Gobierno. A seis años, la inseguridad en las calles persiste.
Se hizo una parte. Había que apuntalar a la Policía para enfrentar a la delincuencia y al crimen organizado, pero el plan contemplaba más cosas que perdieron espacio frente a un esquema represivo.

¿Cuánto les costó separarse del régimen?
Una decisión de esas siempre es dura. La gente puede disculpar los errores, pero no te va a perdonar el ser incoherente.

A pesar de ser nuevo, ¿al movimiento se lo maneja verticalmente?
El órgano de decisión del movimiento es un consejo nacional, que da directrices a un comité ejecutivo. Más allá de lo que usted establece, las decisiones se toman discutiendo a nivel nacional. Y hay liderazgos que son más fuertes que otros, pero eso es parte del camino que hemos seguido.

Cite tres casos de corrupción de este Gobierno y diga cómo los va a fiscalizar.
No sé si en este momento pueda decir ‘aquí hay un problema de corrupción’, pero sí al menos hay falta de transparencia. Me refiero al caso (Gastón)

Duzac y al rol de Pedro Delgado, no solo por el título, sino por el manejo de las empresas incautadas y otros (...).
También está el informe de la crisis financiera de 1999, que la lideraba Eduardo Valencia. Yo señalé, en su momento, que la familia del presidente Correa se mantenga al margen de la gestión gubernamental.

¿Cómo va a fiscalizar esos temas?
Hay que seguirle exigiendo al Consejo de la Judicatura que fortalezca la independencia judicial y no como dice Lucio Gutiérrez (que ofrece convocar a un consenso para despolitizar a la justicia). Le quiero recordar que él ya convocó a un consenso con el Prian, los independientes de aquel entonces, el PRE, Sociedad Patriótica y el MPD. Y eso fue la Pichicorte.

¿Cómo administraría la bonanza económica del Estado?
Creemos en el uso responsable de los recursos naturales. Eso implica ordenar el territorio y establecer prioridades sobre dónde avanzar en la explotación y en dónde no. Lo que vemos ahora en la Amazonía es el modelo extractivista.

¿Dónde sí y dónde no?
Eso se está definiendo en función del patrimonio. Por ejemplo, en el Yasuní no se puede decir, a nivel mundial, que hay planes A y B. Se debe decidir con firmeza que no hay que tocarlo. Nuestra postura es que la Amazonía merece una estrategia de desarrollo ecoturística, de recuperación forestal, que proteja lo que queda de ese bosque.

Si hubiera una crisis muy fuerte, ¿cómo financiaría a un Estado tan grande?
Espero que eso no suceda. Pero frente a una situación de desastre hay que tomar medidas duras y complejas para proteger a los sectores más vulnerables. No se debe afectar a los recursos de educación y salud. Hay que priorizar de dónde se recorta y de dónde no.

¿Cómo va a garantizar empleo?
Tenemos un eje vinculado al empleo juvenil en un esquema compartido entre el Estado y el sector privado, con las medianas y pequeñas empresas, que son el 95% de las unidades productivas del país y captan el 70% de la mano de obra. La estrategia es que en ese espacio, con ayuda del Estado, se vaya captando mano de obra de jóvenes y que el Estado asuma la filiación patronal, y si es un contrato estable, asociado al proceso educativo, podríamos cubrir el 30% del salario mínimo vital.

¿Qué hará para que no suban los precios?
Debe haber una política clara de fomento a la producción agrícola, de crédito, de emprendimiento colectivo para el pequeño y mediano productor.

¿Si usted se siente injuriado por un periodista, lo demandará?
Habría que analizar cada caso y ver los niveles del insulto o falsa información. Pero mi estilo no es confrontativo.

¿Pediría una indemnización?
Más me interesa dejar establecido que hubo una equivocación antes que entrar en un proceso de indemnización millonaria.

¿Qué hará con los medios incautados y estatales?
Los incautados deben ser puestos a disposición de la sociedad. Y debemos ir a la construcción de medios públicos; queda mucho por hacer aún para que no sean solo gubernamentales.

¿Cómo se manejaría sin mayoría en la Asamblea?
Tengo la capacidad de convocar a acuerdos, a un espacio de diálogo con las fuerzas políticas, marcando las distancias frente a posturas ideológicas y de principios. Eso sí, seré firme en contra del chantaje político.

AFIRMA O NIEGA


¿Aceptará el matrimonio entre personas del mismo sexo?



¿Permitirá la venta y consumo de cerveza los domingos?



¿Libre ingreso a las universidades?

NO

¿Mantendrá al país en la ALBA?



¿La injuria en contra de los funcionarios se mantendrá como delito penal?

NO

¿Realizará enlaces radiales y televisivos semanales?

NO

¿Se postularía a una eventual reelección inmediata?



PRESUPUESTO DE LA CAMPAÑA

Aunque dice no tener en su mente el monto exacto, el candidato presidencial del movimiento Ruptura de los 25, Norman Wray, asegura que el presupuesto de su campaña está muy por debajo del tope establecido en la ley, que es de $ 1,7 millones. Señala que es una campaña austera, en la que mucha gente trabaja por simpatía, incluso sin cobrar un sueldo.

FINANCIAMIENTO DE LA CAMPAÑA

El financiamiento de la campaña del aspirante a la Presidencia Norman Wray se origina –en gran parte– en los aportes de los militantes de este movimiento político. Muchos de los candidatos han colaborado con sus ahorros; mientras que hay simpatizantes que respaldan a la candidatura con la confección de prendas, recuerdos o con el diseño de afiches.

DECLARACIÓN DE IMPUESTO A LA RENTA


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