Continúa erupción del volcán Tungurahua

El volcán Tungurahua continúa erupcionando este lunes tras incrementar su actividad el pasado miércoles, lo que obligó a declarar la alerta naranja (previa a la roja, de máxima peligrosidad) para áreas pobladas vecinas, indicó el Instituto Geofísico (IG).

"La actividad sísmica del volcán se mantiene en un nivel considerado como alto, caracterizado por la generación de señales asociadas a la movilización de fluidos al interior del volcán", localizado a 135 km al sur de Quito, señaló el organismo en su más reciente informe.

Añadió que durante la noche del domingo y la madrugada y mañana del lunes "se han registrado varias explosiones que han generado fuertes cañonazos, intercalados con esporádicos bramidos de intensidad fuerte. Estos ruidos, bramidos y cañonazos han causado la vibración de ventanales en las zonas aledañas".

"En la madrugada de hoy y asociada con las explosiones, se pudo observar la expulsión de bloques incandescentes que impactaron la parte superior de los flancos" y horas después "se observa la presencia de una constante columna de emisión de vapor y gases de aproximadamente 1 km de altura" sobre el cráter, indicó el IG.

Asimismo, en la población de Baños (en las faldas del macizo) se registró una leve caída de ceniza, apuntó.

"Estamos observando la emisión de ceniza y se escuchan las explosiones. Estamos acostumbrados a este tipo de reactivaciones", expresó a su vez el alcalde de la aledaña Pelileo, Manuel Caizabanda.

Ante el nuevo proceso eruptivo, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) decidió el domingo elevar de amarilla a naranja la alerta para las zonas consideradas de alto riesgo en las provincias de Tungurahua y Chimborazo, entre las cuales está el volcán que se mantiene en erupción desde 1999.

En diciembre de 2010, las autoridades decretaron la alerta roja ante una reactivación que entonces forzó la salida de pobladores y turistas del área.

La actividad del Tungurahua ("garganta de fuego" en lengua quichua), de 5.029 metros de altura, alcanzó su mayor pico en 2006 dejando seis personas muertas en una aldea de Chimborazo, que fue arrasada por el brusco descenso de material incandescente.

En los alrededores del volcán, en los que desde hace años rige la alerts amarilla, están asentadas varias localidades. En 1999, los 15.000 habitantes de Baños fueron evacuados a la fuerza por un incremento de la actividad sísmica del volcán, y solo pudieron regresar a sus casas un año después.

Esa localidad -una de las puertas que conduce a la selva de la Amazonia- recibe en promedio un millón de turistas al año, 40% de los cuales son extranjeros, de acuerdo con las autoridades locales.