Prandelli y Del Bosque, promotores del fútbol ofensivo desde el banquillo
AGENCIAS
VARSOVIA.- Formales, pensativos y bien vestidos, es improbable que los entrenadores Vicente del Bosque o Cesare Prandelli ofrezcan hoy muecas histriónicas, cuando España e Italia jueguen la final de la Eurocopa.
Para Del Bosque, la final es otro capítulo en el dominio español desde que la Roja ganó la Eurocopa 2008 y dos años después el Mundial de Sudáfrica.
Para Prandelli es una recompensa por el impresionante trabajo de reconstrucción tras el fiasco en el Mundial 2010.
Del Bosque, de 61 años, ganó la Liga de Campeones con el Real Madrid en el 2000 y 2002, el Mundial de Sudáfrica 2010 con España y hoy en Kiev podría llevarse la Eurocopa.
Curiosamente, fue separado en el Real Madrid el 2003 después de ganar la liga española. La decisión fue tomada en la primera época de Florentino Pérez como presidente blanco. El exvolante merengue, siempre en ropa deportiva, no era del agrado del directivo, que buscaba un entrenador con un perfil mediático y trajo al luso Carlos Queiroz, que fracasó.
Prandelli, de 54 años y que ha sido nombrado dos veces entrenador italiano del año, ha convertido a su país en una fuerza a tener en cuenta, después de su demoledora eliminación en primera fase del Mundial 2010.
El DT ha ganado en pocas semanas el reconocimiento mundial por clasificar a Italia a la final de la Eurocopa con un estilo ambicioso y ofensivo, lejos de la cultura resultadista y conservadora arraigada en el Calcio.
Huérfano de padre a los 16 años y viudo desde el 2007, Prandelli ha tenido una vida personal complicada e incluso tuvo que vencer a un cáncer, lo que ha forjado su carácter.
Su carrera como jugador también estuvo marcada por pruebas duras y a los 32 años se vio forzado a retirarse por una lesión de rodilla. Destacó como DT de Fiorentina, a la que llevó dos veces a la Champions.




