Tres son los temas del proyecto de Código Orgánico Integral Penal (COIP) que preocupan a la cúpula de la Iglesia católica: la despenalización de la práctica del aborto cuando la vida de la madre está en riesgo o cuando es producto de una violación y del consumo de pequeñas dosis de drogas; y las restricciones a las actividades de los ministros de cultos.
















