30 años desde que E.T. arribó a la Tierra

María Belén Salinas Castro
.- Las palabras teléfono y hogar comenzaron a tener un matiz diferente cuando en 1982 apareció E.T.: the extraterrestrial (E.T.: el extraterrestre), un filme de $ 10,5 millones de presupuesto que aterrizó en los cines de la Tierra con éxito y que mañana cumple su 30º aniversario. Phone, home (teléfono, mi hogar) es una de las frases más conocidas y recordadas por quienes vieron la creación de Steven Spielberg.

Esa frase, expresa Billy Navarrete, coordinador de Ochoymedio, el espacio que opera la programación del MAAC Cine de Guayaquil, cristaliza la añoranza que siente el personaje por su hogar. "Este hecho gira alrededor de la inmensa, de la gigantesca soledad que tiene alrededor, que lo sumerge".

Pero el extraterrestre, de cabeza y ojos grandes, baja estatura y caminar algo torpe, comienza a comprender a la humanidad. Es como un niño que poco a poco aprende. "E.T. fue y es una conjugación de realidad social y utopía al mismo tiempo", comenta el sociólogo Dalton Espín, catedrático de la escuela de Sociología y Ciencias Políticas de la Universidad de Guayaquil.

Con su amigo humano, Elliott, el alienígena establecerá un lazo de amistad que va más allá de este mundo. Por ello, el contenido destinado a satisfacer la fantasía de los adolescentes (en una época en la que ellos no eran los consumidores de primera línea como en la actualidad), también cala en los adultos.


Efraín Paredes, director del Instituto Gráfico de Artes Digitales explica el proceso de creación de un personaje, desde el modelo físico hasta el digital. Video de María Belén Salinas

E.T. llega a la Tierra por accidente: se queda en un bosque luego de que la nave en la que viajaba emprendiera, por urgencia, su vuelo al espacio.

Su estructura no es compleja, tiene movimientos básicos, pero capaces de reflejar sus sentimientos.

Efraín Paredes, director del Instituto Gráfico de Artes Digitales (IGAD), da sus 'pinceladas' sobre el marciano, al que conoció cuando vio la película en Betamax. "En esa época todo era análogo, con trajes, con máscaras, (la cinta) no se destacaba por los efectos, sino básicamente por el contenido".

En el Festival de Cannes los 'terrícolas' fueron abducidos por el encanto del extraterrestre y, asimismo, la Academia no pudo resistirse a él y le otorgó cuatro premios en categorías técnicas, incluyendo la de mejor banda sonora.

Evaluado por el American Film Institute (AFI) como el tercer mejor filme de ciencia ficción y por la revista Time como una de las 100 mejores películas jamás realizadas, E.T. encuentra siempre una forma de volver a arribar a este planeta. En su 20º aniversario (2002) regresó exitosamente a los cines con una versión extendida y a la pantalla chica con dos discos en DVD. Por sus tres décadas se publicará en octubre próximo una edición especial del filme en blu-ray.

La clásica escena de la cinta en la que Elliott y E.T. vuelan en la bicicleta, con el trasfondo musical de una de las genialidades del compositor de la banda sonora, John Williams, marca el clímax de la historia. En ella se basa Universal Pictures (productora de la película) para a través de su Universal Studios Florida (Estados Unidos) ofrecer la E.T. Adventure, una alternativa que invita a las personas a revivir en carne propia ese instante.

E.T.: el extraterrestre es un clásico porque trasciende los requerimientos temporales, el consumo. Citando a Navarrete, "es una película inmortal".