Marchas a favor y en contra de Evo Morales sacuden Bolivia en día de protestas

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LA PAZ.- Masivas marchas a favor y en contra del gobierno de Evo Morales paralizaron este miércoles varias ciudades bolivianas, en el primero de tres días de protestas convocadas por la central sindical nacional en demanda de mejoras salariales y en apoyo a una larga huelga de médicos.

Las manifestaciones siguieron a dos días de huelga nacional del transporte contra regulaciones municipales, en una escalada de tensión que parecía poner en evidencia un distanciamiento entre el gobernante indígena y algunos de los movimientos sociales que lo ayudaron a ganar el poder hace seis años.

Una marcha antigubernamental en La Paz, liderada por la Central Obrera boliviana (COB), culminó en violentos enfrentamientos entre policías y estudiantes universitarios, que constituían gran mayoría entre los manifestantes.

En la ciudad central de Cochabamba, la principal marcha, a favor de Morales y "en defensa del proceso de cambio", fue protagonizada por sindicatos campesinos, de productores de coca y de funcionarios públicos.

Los choques en inmediaciones de la plaza Murillo, donde se encuentra el presidencial Palacio Quemado, dejaron al menos una decena de heridos en ambos bandos, entre ellos el comandante de una unidad policial anti motines impactado por la onda explosiva de una pequeña carga de dinamita, según el Gobierno.

No estaba claro si había manifestantes detenidos.

El líder de la COB, Juan Carlos Trujillo, responsabilizó de la violencia a la "actitud represiva del Gobierno" y anunció que habrá más marchas de protesta en los próximos días "hasta culminar en una huelga general indefinida".

Los estudiantes se han convertido en la principal fuerza de choque de las protestas sindicales de las últimas semanas, desde que la COB decidiera apoyar a los médicos estatales que realizan una huelga de más de un mes en rechazo a un decreto del Gobierno que les ordena trabajar ocho horas diarias.

Los médicos, que gozaban de un régimen laboral de sólo seis horas diarias, exigen la anulación del decreto y no sólo la suspensión temporal de su vigencia que anunciara el presidente Morales la semana pasada.

Sobre el conflicto salarial, Trujillo dijo que la COB no volverá al diálogo con el Gobierno "a menos que se anule el aumento ya decretado y se negocie sobre una canasta familiar de gastos" que el organismo sindical calculó en unos 1.200 dólares mensuales.

El ministro de Economía, Luis Arce, dijo que la demanda sindical "es inflacionaria y carece de base científica".

El Gobierno decretó el 1 de mayo un aumento salarial de ocho por ciento para maestros y trabajadores de salud, que sirve como referencia para negociaciones en todos los sectores laborales, y subió el salario mínimo en 23 por ciento, al equivalente de unos 144 dólares mensuales.