Se habían separado tres meses antes, pero la pesadilla realmente comenzó con la denuncia que el 9 de enero del 2009 Verónica Hurtado Banchón presentó contra su esposo, David Ayala Ponce. Ahí contaba que por varios años él la agredía con “candelabros, floreros, me lanzaba controles de los televisores, el teléfono por la cara”.














