- FEB. 16, 2012 - Foto - Política - EL UNIVERSO
La audiencia duró 15 horas. Los jueces deliberaron alrededor de 2 horas. Por decisión unánime ratificaron condena contra directivos de El Universo.
QUITO.- Tras escuchar los argumentos y las contrarréplicas de los abogados, los magistrados de la Sala Penal se retiraron a deliberar.
Los jueces de la Sala Penal de la Corte Nacional de Justicia (CNJ)
Wilson Merino, Paúl Íñiguez y Jorge Blum tardaron una hora y cuarenta
minutos en ratificar las sentencias de primera y segunda instancia
contra EL UNIVERSO.
En la deliberación decidieron declarar
improcedentes los recursos de casación y devolver el proceso al tribunal
inferior, es decir al Juzgado 15º de Garantías Penales.
Esa
ratificación de la sentencia significa una prisión de tres años para los
directivos del rotativo: Carlos, César y Nicolás Pérez y el pago de una
indemnización de $ 40 millones para el presidente Rafael Correa.
Conocida
la resolución, Correa agradeció a sus abogados Gutemberg y Alembert
Vera, a su familia, a sus ministros y asambleístas y a los ciudadanos
que acudieron a la Corte y lo apoyaron en las redes sociales y dijo que
“el país está cambiando (...), ahora van a entender que la libertad de
expresión ya es de todos”.
Hora y 40 antes de retirarse a
deliberar, el juez ponente Wilson Merino hizo el último llamado a las
partes para que lleguen a una conciliación. Mónica Vargas recordó que en
la audiencia de segunda instancia el rotativo propuso al mandatario que
envíe una carta con la corrección para su publicación en el Diario. Sin
embargo, Correa señaló en esa ocasión que el tiempo de los caballeros
pasó.
Esta vez ratificó que a esas alturas del proceso era imposible dar marcha atrás.
La audiencia se llevó por alrededor de 15 horas. Los magistrados instalaron puntual la diligencia, a las 09:00.
Tal
como ha sucedido en otras ocasiones, los funcionarios ocuparon las
primeras filas del auditorio como una muestra del alto cargo que ocupan y
de su respaldo al presidente.
Ahí estaban Fernando Alvarado,
María Fernanda Espinosa, Doris Soliz, Camilo Samán, Patricio Rivera,
Érika Silva, Edwin Jarrín, Roberto Cuero, entre otros. Así como los
asambleístas oficialistas Pedro de la Cruz y María Augusta Calle, entre
otros.
La defensa de los directivos del periódico tuvo la palabra
y recalcó que acudían bajo protesta porque los recursos de ampliación y
aclaración habían sido negados sin que medie ninguna explicación
jurídica.
El secretario de la Sala Penal, Honorato Jara, arrancó
la audiencia dando lectura a la lista de abogados que intervendrían, por
la parte acusadora: Alembert y Gutemberg Vera, y por la parte acusada:
Xavier Zavala, como procurador judicial de EL UNIVERSO; y Mónica Vargas,
Jorge Roditti y Hernán Salgado, en representación de Nicolás, César y
Carlos, en su orden.
Jara no mencionó a los abogados del exeditor
Emilio Palacio, lo cual motivó el reclamo de su defensa (Jorge Alvear),
quien pedía su inclusión dentro de la casación.
Pero el juez
sustanciador de la causa, Merino, negó la posibilidad, toda vez que
Palacio, según explicó, no constaba dentro de los autos del proceso como
sujeto procesal. Por ello pidió a los abogados del periodista que
abandonen la zona exclusiva para la defensa y los invitó a ubicarse
entre el público, que en su gran mayoría eran funcionarios de Gobierno.
El
primero en tomar la palabra fue Zavala, quien impugnó cuatro puntos de
la sentencia emitida contra este Diario por el juez temporal del Guayas,
Juan Paredes, y que fue ratificada en segunda instancia por la Corte
Provincial de Justicia, con un voto salvado.
Zavala fundamentó su
defensa a la Compañía Anónima EL UNIVERSO, que de acuerdo con las dos
sentencias emitidas debe pagar $ 10 millones por indemnización al primer
mandatario, argumentando la imposibilidad de declarar a las personas
jurídicas como autoras de un delito penal.
A modo de ejemplo, el
jurista señaló que en caso de un crimen no se puede juzgar al arma con
el que se lo cometió, sea esta una pistola o un arma blanca, sino a su
perpetrador. “El objeto es usado, no tiene voluntad”.
Al final de
su intervención, que duró cerca de 50 minutos, Zavala hizo un llamado a
los jueces de la CNJ para que con el fallo que emitan en casación,
reivindiquen a la justicia ecuatoriana que, considera, ha sido golpeada
durante este proceso y se ha convertido en “el hazmerreír a nivel
internacional”.
Luego expuso la abogada Mónica Vargas, quien
habló del “desdoblez” del presidente Correa durante el proceso planteado
contra este medio y sus directivos.
Según ella, esta figura se
concretaría cuando el jefe de Estado presenta la demanda a título de
ciudadano común y corriente, “sin embargo, se beneficia de un tipo penal
donde la víctima necesariamente debe ser una autoridad”, dijo la
defensora.
Este tipo penal se refiere al desacato, que se
contempla en los artículos 493 y 230 del Código Penal, una normativa que
ha sido rechazada por tribunales internacionales a los que el Ecuador
está adscrito.
Sobre este tema, el del desacato, también se
refirió Emilio Romero Parducci, quien dijo que en la Constitución
garantista aprobada en 2008 por este régimen, ya eliminaba este delito.
Por lo cual lamentó que para juzgar a EL UNIVERSO y a sus directivos se
lo use.
Romero también leyó parte del artículo de Palacio, ‘No a
las mentiras’, que es el origen de la demanda penal por injurias
planteada por Correa, y aseguró que en ninguna parte su autor imputa
delito alguno al presidente de la República (por la sublevación del 30
de septiembre del 2010) y, más bien, invitó a los jueces a que lo
analicen y se den cuenta de que se trata de un consejo al mandatario,
por los efectos de la revuelta del 30-S.
Sobre la sentencia de
primera instancia, el jurista aseguró que el juez Paredes miente al
decir que dentro del estatuto de Diario se establece que los directivos
sí tienen la potestad de vetar las noticias y editoriales que se
publiquen en el rotativo. Este es uno de los argumentos para declarar a
los hermanos Pérez como autores coadyuvantes del supuesto delito.
Los
alegatos se extendieron hasta pasadas las 18:00 cuando Merino ordenó el
tercer receso que aprovechó Campaña para ofrecer una rueda de prensa.
También lo hizo el jefe de Estado, quien criticó la duración de los
alegatos de la parte acusada. Señaló que esto buscaba “quemar tiempo”, y
por eso hizo un llamado a los ciudadanos a realizar una vigilia.