La crecida de las quebradas de Pachinche Afuera, Pachinche en Medio, Sasay, El Pollo y Lodana provocaron que, la madrugada de ayer, el caudal del río Portoviejo se incrementara y se desbordara en las zonas bajas de la capital manabita; sus habitantes también clamaban por agua potable, cuya dotación está suspendida desde la tarde del jueves, debido a la cantidad de sedimentos que llegaban hasta la planta de tratamiento de Cuatro Esquinas.
Ocho familias del sector aledaño al puente Santa Cruz, a pocas cuadras de la Gobernación, debieron evacuar sus pertenencias desde las 04:00. Ramón Bravo tuvo que ayudar a sacar electrodomésticos a sus vecinos. Esto, mientras lamentaba que el ofrecimiento de reubicación hecho hace dos años por el alcalde Humberto Guillem aún no se cumpliera.
Cerca de las 11:00 también comenzaron a inundarse los accesos de la calle 18 de Octubre y puente Chile, lo que obligó a cerrar el paso de los vehículos. Habitantes del sector debieron evacuar sus casas con el agua hasta las rodillas.
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Los problemas también se evidenciaron en los sitios Pachinche Afuera y en Medio, donde cerca de 50 casas se inundaron; otras 20 en el sitio El Pollo, ambos en la vía desde Portoviejo hacia Santa Ana.
Por su parte, la cota de la presa de Poza Honda llegó ayer a los 106,79 metros sobre el nivel, la más alta del presente año, según la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) en Manabí. Por ello comenzó a evacuar un promedio de 7 milímetros por segundo.
Lo más caótico que sufrían ayer los portovejenses era la escasez de agua. Ayer se había cerrado el paso de agua cruda desde la compuerta del cantón Santa Ana, ya que desde el pasado miércoles el cauce estaba lleno de palizada.
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En los cantones Rocafuerte, Junín, Calceta, Sucre, Flavio Alfaro, Santa Ana y Tosagua también hay problemas por deslizamientos y desborde de los ríos. En El Ceibal, de Rocafuerte, la vía Portoviejo-Chone se cierra ocasionalmente.



















