Hay una guerra en Ecuador contra los medios de comunicación, dice Los Angeles Times

Los Angeles Times se suma a las voces críticas internacionales contra la política del Gobierno ecuatoriano frente a los medios.

En su editorial titulado La guerra de Ecuador contra los medios, el principal diario de la Costa Oeste de los Estados Unidos dice que
el presidente de Ecuador, Rafael Correa ha estado en guerra contra los
medios de comunicación de su país. Agrega que ahora pone en su mira a los
observadores internacionales de medios.

Esta es la traducción al español del editorial:

Desde que asumió su cargo en el año 2007, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha estado en una guerra de palabras con los medios de comunicación de su país. Ha utilizado leyes arcaicas de desacato para demandar penalmente a los propietarios de El Universo y a un columnista de ese periódico. Su gobierno ha impulsado una ley que restringe gravemente la capacidad de los medios de cubrir las campañas políticas y las elecciones; en efecto, esta va al punto de prohibir cualquier reporte de un medio que pueda beneficiar o afectar a un candidato. Y ahora, pone en su mira a los observadores internacionales de medios.

El mes pasado, el gobierno de Correa pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) considerar un proyecto que despojará a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de su capacidad de realizar su trabajo. La oficina de la Relatoría ha sido crítica con el asalto de Ecuador contra los medios de comunicación. El plan de Correa podría, si este proyecto se aprueba, impedir la publicación de un informe de la OEA sobre la situación de la libertad de expresión en cada uno de los países de las Américas, un informe que ha sido publicado anualmente por más de una década por la oficina de la Relatoría Especial y de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos. El proyecto también implicaría que la OEA cree un código de conducta que principalmente expandiría el control de cada Estado sobre el trabajo de sus relatores especiales.

La OEA, que se reúne esta semana, debería rechazar estas recomendaciones. La última cosa que Ecuador necesita es de la ayuda internacional para socavar la libertad de expresión. Correa, un populista que nunca ha demostrado mucho respeto por la prensa, está haciendo un buen trabajo al respecto, todo por sí solo. No solo ha expandido la propiedad estatal de medios de comunicación de uno a más de una docena, sino que también ha arrastrado a periodistas a las cortes a un ritmo alarmante.

Solo el mes pasado, el editor del periódico Hoy de Ecuador fue sentenciado a tres meses de cárcel porque rechazó revelar los nombres de los periodistas que escribieron artículos sin firmas en un supuesto caso de corrupción contra un funcionario del Banco Central. Resulta que ese funcionario es primo segundo del Presidente. Y otros dos periodistas han sido demandado en relación con su libro en el que afrman que el hermano de Correa recibió contratos del Gobierno.

Correa debería redireccionar el pobre historial que tiene su gobierno en libertad de expresión, en lugar de involucrarse en una campaña internacional contra sus críticos.