Se invierten $ 3,5 millones pero hospital no se amplía

Manuel Toro
ESMERALDAS.- El ruido que ocasiona una máquina demoledora retumba en las habitaciones vacías de lo que antes era la sala de emergencias del hospital Delfina Torres de Concha, en Esmeraldas. Esta casa de salud está intervenida desde el pasado 12 de octubre para su remodelación total a un costo de $ 3,5 millones.

Mientras, en el centro médico Madre Anastasia, ubicado a una cuadra, Julia García busca una cita médica para su dolencia renal. En este lugar regentado por la curia -que ahora abre sus puertas a los pacientes del Delfina Torres de Concha- funciona la consulta externa.

En tanto, la sala de emergencia presta servicios en el hospital móvil 2, cuyas instalaciones se encuentran en la explanada de Autoridad Portuaria. "La emergencia y otras áreas trabajan las 24:00, solamente la consulta externa lo hace durante ocho horas", explica Ivy Yépez, gerente de la casa de salud.

En las instalaciones, un guardia de seguridad dice tener órdenes de impedir el ingreso de cámaras fotográficas al hospital que está en remodelación. La gerenta explica que esta medida la dispuso ella para precautelar la privacidad de los pocos pacientes que aún están ingresados, pese a los trabajos de demolición que se hacen en la planta baja, segundo y tercer piso. "El hospital está evacuado de pacientes en un 70%. No va a quedarse sin pacientes, estamos atendiendo en hospitalización", dice Yépez.

La sala de neonatología y la maternidad funcionan ahora en la maternidad Virgen de la Esperanza, barrio Propicia 2, en el sur de la urbe, donde decenas de parturientas llegan cada día. Esta unidad se adecuó para atender las 24 horas.

No obstante, la remodelación del hospital genera contratiempos a usuarios que preguntan adónde deben dirigirse para recibir asistencia médica.

Pese a la inversión de $ 3,5 millones, la capacidad de atención de esta casa de salud, la más importante de la provincia de Esmeraldas, no aumentará porque los trabajos contemplan solo mejoras en su infraestructura, mas no ampliación ni mejoramiento de equipos. Yépez justifica que recién están en la primera etapa de la intervención y que hay una segunda.

De ahí que las críticas a los trabajos que se ejecutan no se hacen esperar. Dick Altafuya Loor, ex jefe de Control Sanitario de la Dirección Provincial de Salud, cree que la inversión en el hospital es parte de la negligencia del ex ministro de salud, David Chiriboga, quien al desconocer la realidad de Esmeraldas decidió invertir dinero en donde no se debió.

"Esmeraldas necesita un nuevo hospital, el Delfina Torres de Concha ya rebasó su capacidad y no da abasto a una población de casi 300.000 habitantes. ¿De qué sirve que pinten las paredes y coloquen nuevas cortinas, si los pacientes siguen abarrotados sin atención médica?". Afirmó que sus críticas a la administración de salud, tanto a nivel de Esmeraldas como ministerial le costaron el puesto.

Yépez dice que efectivamente la capacidad de camas no aumentará y se mantendrá en 125, pero asegura que con la remodelación habrá espacios en Consulta Externa para abrir 6 nuevos consultorios, con lo cual se ampliará la capacidad de atención de 15 a 21 médicos. Acota que la atención en el área de emergencia se optimizará por el mejor uso del espacio.

El Delfina Torres estará cerrado hasta julio próximo.

Apuntes: Intervención
Segunda etapa
Ivy Yépez, gerente del hospital Delfina Torres de Concha, explica que la segunda etapa de la intervención incluye compra de implementos, equipos médicos y contratación de nuevo personal, acorde a las necesidades.

Aplicación en estudio
En esta nueva etapa se prevé invertir $ 4,5 millones en el hospital, pero su aplicación recién está en estudio.