24 años sin rastro de los hermanos Restrepo


QUITO.- El paradero de los restos de los hermanos Santiago y Andrés Restrepo Arismendi sigue siendo un misterio a casi un cuarto de siglo del día de su desaparición, el 8 de enero de 1988, supuestamente, en manos de agentes del Servicio de Investigación Criminal (SIC) de Pichincha.

Hoy se cumplen 24 años de la desaparición forzosa de los adolescentes, en medio de la expectativa por saber si los restos óseos exhumados en diciembre pasado por peritos forenses en el cementerio de El Batán, al norte de Quito, corresponde a alguno de los chicos.

El 12 de ese mes, el fiscal general Galo Chiriboga anunció que en 40 días se conocerán los resultados de los análisis médico-forenses a tres osamentas completas y los restos de un maxilar y de un cráneo extraídos del camposanto. El plazo concluye el 20 de enero.

La mirada hacia El Batán se da tras conocerse la versión del exagente del SIC Salomón Castillo, quien en el 2007 aseguró que al menos uno de los hermanos Restrepo (el mayor, Santiago) pudo ser entregado al cementerio como N.N, es decir, como persona no identificada.

De comprobarse esta hipótesis, la afirmación del policía Hugo España, quien vive en Londres como testigo protegido, en el sentido de que los chicos fueron arrojados a la laguna de Yambo, en Cotopaxi, quedaría sin piso.

Castillo va más allá y señala que Camilo Badillo y Juan Sosa, que ya fueron condenados a 16 y 8 años de prisión, respectivamente, son inocentes y que habría que preguntarles del destino de los Restrepo a Édgar Fraga, Antonio Gudiño y Jorge Medrano, también exagentes de esa unidad policial que operó durante el gobierno de León Febres-Cordero.

Pero para Alexis Ponce, exactivista de Derechos Humanos, quien en su momento acompañó a Pedro Restrepo y Luz Elena Arismendi, padres de los chicos, en su lucha para que se sepa la verdad, esta nueva versión sería una más de tantas que han aparecido. "No se ha podido conocer toda la verdad porque lamentablemente no se ha podido sanear la institución policial. Aún persiste este espíritu de cuerpo que va durando más de dos décadas y estas nuevas afirmaciones forman parte de la enorme cadena de impunidad que busca confundir a la opinión pública", considera.

Coincide con esta afirmación, el trovador Jaime Guevara, quien también ha acompañado por más de 16 años a los Restrepo. El músico sostiene que pese a las evidencias, la propia policía emprendió una campaña de desprestigio en contra de esta familia colombiana, llegando incluso a agredir físicamente a Luz Elena. A Guevara le preocupa que 24 años después no todos los responsables han sido procesados, pero rescata que la lucha por la desaparición de Santiago y Andrés haya permitido que se conozcan las violaciones desde instancias represivas del Estado, como la tortura y muerte de la profesora Consuelo Benavides o el profesor y escritor Gustavo Garzón, quien también fue desaparecido.