Bibliotecas y libreros, espacios para la lectura y la tranquilidad

Disfrutar de una relajante, inquietante o excitante lectura de un libro en un rincón cómodo y cálido de su hogar es una de las pocas costumbres que aún se mantienen en aquellos que se rehúsan a que la tecnología invada por completo sus vidas.

Si este es su caso, una de las mejores opciones para mantener en orden sus libros y tener un ambiente para enriquecer su mente son las bibliotecas o libreros, que vienen en variados diseños y se acoplan a sus necesidades de espacio.

Estas áreas, que pueden implementarse incluso en pequeños rincones como columnas, junto a una ventana o debajo de la escalera, pueden convertirse además en su refugio o escape para estar a solas y relajarse de las intensas horas de trabajo.

Para evitar que el ruido exterior interrumpa su lectura es preferible que el lugar que elija esté alejado de áreas de tránsito de la casa.

María Fernanda Sánchez, de Verde & Naranja, señala que “el espacio de lectura puede ser cualquier rincón de nuestra casa donde nos sintamos cómodos para poder leer”. Por ello, recalca, el sitio donde se ubique esta área y los muebles que la complementan dependerá de cada persona. Sánchez sostiene que si cuenta con el espacio suficiente en su hogar es preferible que coloque este ambiente dentro de una habitación y lo convierta en estudio. De esta manera, enfatiza, “podemos ubicar un escritorio, bibliotecas o libreros, repisas, la computadora , la impresora, un sofá, etc. En fin, tener nuestra área de trabajo o pequeña oficina y área de lectura en casa”.

Si opta por implementar una estantería grande, que ocupe la mayor parte de la pared, la interiorista Marcia Espinoza indica que para mantener el orden incluya separadores verticales, así creará distintos bloques y podrá ubicar sus libros por diferentes temáticas.

Este tipo de muebles funcionales le brinda, además, la facilidad de colocar puertas o cajones en las partes inferiores para guardar más objetos o utensilios que no desee que estén a la vista, menciona. Al planificar una zona de lectura en casa, otra de las recomendaciones que realiza Espinoza es fijarse que el área a utilizar cuente con la iluminación adecuada, preferiblemente una entrada de luz natural.

Esta recomendación es compartida por la decoradora Ka-therine Velásquez de Estrella. “Siempre lo más importante es la luz. Si tenemos la suerte de tener una ventana cerca, enhorabuena. Aparte de una lámpara de mesa o de pie cerca del sillón de lectura, con luz fluorescente cálida, aparte de la luz general que tiene la habitación”, manifiesta. A su vez, Sánchez sugiere que la iluminación indirecta por medio de dicroicos (que permiten presentar dos coloraciones diferentes según la dirección en que se los mire) con luz regulable es ideal.

En lo referente a la decoración de estos ambientes, Velásquez recalca que por lo general en estos espacios la diferencia se obtiene con las líneas rectas, los colores claros y la sencillez. Los elementos decorativos que se apliquen serán los que den color y vivacidad al lugar.

Sobre el color de las paredes, Sánchez hace hincapié que para las áreas pequeñas use colores claros y para las grandes puede jugar con la gama de colores que más prefiera.

Uno de los muebles más aconsejables para una zona de lectura son los repiseros, por la simplicidad de su diseño y porque no son difíciles de armar. Además la variedad de tamaños existentes en el mercado lo convierte en una pieza más accesible que un complejo modular de estilo clásico.

Estos espacios en casa por lo general son áreas íntimas donde no ingresan las visitas. Puede agregarle un toque personal revistiendo el piso con alfombras afelpadas o almohadones para que se recueste y disfrute de su libro preferido.

Ambientes infantiles

Cree un lugar mágico para ellos

La mejor manera de incentivar la lectura en los niños es acercándolos a ella desde muy pequeños.

Para los más chiquitines, las opciones en cuanto a repiseros son más variadas. Usted puede colocarles en una esquina de su habitación un estante o repisa donde además de colocar sus juguetes estén al alcance sus libros de historietas, personajes animados favoritos y los que son para colorear.

Recuerde utilizar muebles de materiales que no signifiquen un riesgo para ellos, como el vidrio o cristal, y que estén ubicados correctamente para evitar que estos caigan. Sillones, puf, almohadones o perezosas son el complemento ideal para que ellos disfruten de la magia de los libros.

Recomendaciones

Decoración sencillez

La tranquilidad que debe transmitir el lugar que escoja como su sitio de lectura o biblioteca debe ser lo primordial. Para decorar esta área no hay reglas fijas, usted puede utilizar el estilo que más se asemeje a sus gustos o se ajuste a su presupuesto. Recuerde que los materiales de buena calidad y los elementos artísticos le aportarán elegancia. Al considerarse el área de lectura una zona para relajarse, evite las decoraciones demasiado agresivas, con una mezcla de colores exagerados y exceso de elementos que lo único que harán es recargar visualmente todo el ambiente. Si su refugio del saber, biblioteca o espacio para la lectura no tiene entrada de luz natural puede colocar en el tumbado luminarias que estén dirigidas hacia las estanterías, lo que facilitará la búsqueda de sus libros por las noches.

Clasificación orden ante todo

Los modelos de libreros o bibliotecas en corte clásico (foto) son preferibles utilizarlos en una decoración con similar ornato para no desentonar. Las mamparas o separadores de ambientes que vienen con divisiones son una idea creativa también para colocar sus libros y mantenerlos en orden. Si tiene muchos, recuerde clasificarlos; puede ser por tamaño, tema o colores, todo depende de sus necesidades.

Aunque para muchos puede considerarse una habitación innecesaria, la zona de lectura resulta prioritaria para quienes desean un espacio de intimidad en casa. Otros sitios que puede aprovechar de su casa para transformarlos pueden ser el altillo o ático e incluso el sótano. Estos servirán siempre que en ellos se pueda colocar un sillón, una estantería y una mesa. Si no se pudiera, entonces es mejor no arriesgarse.